Página:Charles Darwin - El origen del hombre.djvu/65

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
61
carlos r. darwin.

instinto, momentáneamente más poderoso, pero ni permanente por su naturaleza, ni susceptible de dejar una impresion muy viva. Es evidente que gran número de deseos instintivos, tales como el del hambre, son de corta duracion por su naturaleza, y no pueden avivarse, ni voluntaria ni forzosamente, una vez satisfechos. Tercero: adquirida ya la facultad del lenguaje, y pudiendo expresar claramente sus deseos los miembros de una misma asociacion, la opinion comun sobre el modo como cada individuo debe contribuir al bien público convertiríase en el principal guia de todas las acciones. Pero aun entonces los instintos sociales impulsarian la realizacion de actos que redundasen en beneficio de la comunidad, la cual seria fortalecida, dirigida y muchas veces desviada por la opinion pública, cuya fuerza reposa sobre la simpatía instintiva. Finalmente: la costumbre, en el individuo, tomaria definitivamente una parte importante en la direccion de la conducta de cada miembro, porque los impulsos é instintos sociales y todos los demás instintos, como tambien la obediencia á los deseos y á las decisiones de la comunidad, se fortalecerian mucho por el hábito. Pasemos á discutir estas diversas proposiciones subordinadas unas á otras, estudiando detalladamente algunas de ellas.

Sociabilidad.—Existen muchas especies de animales sociables; no faltando especies distintas que viven asociadas, como algunos monos americanos, y las bandadas reunidas de cornejas y estorninos. Todos sabemos cuán tristes se quedan los caballos, perros, carneros, etc., cuando se les separa de sus compañeros, y cuántas pruebas se dan de afecto las dos primeras especies cuando vuelven á estar reunidas. Seria curioso reflexionar sobre los sentimientos que experimentará un perro, que, mien-