Página:Cuentos clásicos del norte (Segunda serie).djvu/321

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
306
Cuentos Clásicos del Norte

Hárding; le hable de la Simthsonian Institution[1]^ y las expediciones exploradoras; le conté del Capitolio y de las estatuas del frontón y de la Libertad de Cráwford en la cúpula; y del Wáshington de Gréenough. Ingham, díjele cuanto pude recordar que demostrara la grandeza y la prosperidad del país; pero ¡no me fué posible forzar mis labios para decirle una palabra acerca de la infernal sublevación!

Y él bebía mis palabras y gozaba con ellas hasta un extremo indecible. Iba quedando poco a poco más silencioso, pero no se me ocurrió que estuviera fatigado o desfalleciente. Le alcancé un vaso de agua en que apenas humedeció sus labios, y me dijo que permaneciera a su lado. Entonces me pidió que le trajera el libro presbiteriano de Oraciones generales que estaba cerca, y me anunció con una sonrisa que se abriría por sí solo en el sitio deseado, como efectivamente sucedió. Había una doble marca roja en el extremo inferior de la página; yo me arrodillé y leí, mientras él repetía conmigo: Por nosotros y por nuestra patria, te damos gracias, Dios misericordioso porque, a pesar de nuestras repetidas transgresiones a tu santa ley, has continuado dispensándonos tu bondad maravillosa— y así hasta terminar la acción de gracias. Entonces volvió las páginas hasta el final del mismo libro, y leyó palabras más familiares a mis oídos: —Desde el fondo del corazón te suplicamos. Señor, sostener con tu gracia y bendecir a tu siervo el presidente de los Estados Unidos, a todas las demás autoridades,. . . y el resto de la oración episcopal.

"Dánforth," dijo, "he reperido estas oraciones mañana y noche hace cincuenta y cinco años." Y luego, expresó el deseo de dormir. Hízome inclinar sobre él, y me besó; entonces dijo: "Abrid mi Biblia, Dánforth, cuando haya muerto." Salí.

No tenía idea de que aquello fuera el fin. Imaginé que estaba fatigado y quería dormir. Sabía que era feliz, y

quise dejarle solo.
____________________

  1. La Smithsonian Institutionse estableció en Wáshington en 1846. Es debida a la iniciativa y legado de James Smithson "para difundir los conocimientos entre los hombres" y funciona bajo la dirección del gobierno, dedicándose especialmente a investigaciones científicas. —La Redacción