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El Hombre sin Patria

Pero una hora mas tarde, entrando suavemente el doctor, encontró que Nolan había entregado su alma en una sonrisa. Oprimía algo contra sus labios. Era la banda de la Orden de Cindnnati, de su padre.

Abriendo su Biblia, encontramos una tira de papel en una página donde había subrayado el texto:

Desean patria, una patria celestial; allí donde Dios no se avergüence de llamarse su Dios: porque Él ha preparado una ciudad para ellos.

En la tira de papel había escrito:

Sepultadme en el mar; ha sido mi hogar, y le amo. Pero ¿querrá alguien colocar una piedra a mi memoria en el fuerte de Adams o en Órleans, para que mi desgracia no sea mayor de la que estaba condenado a sobrellevar? Decid allí:

En memoria de

PHÍLIP NOLAN

Teniente del Ejército de los Estados Unidos
Amó su patria más que ninguno; pero ninguno como él
fué indigno de su patria.