Página:Daany Beédxe.djvu/230

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—Aquí estas, hijo mío que eres nuestro jaguar y nuestra águila, y nuestra pluma rica y nuestra piedra preciosa, ya eres nuestro hijo muy tiernamente amado; entiende, hijo que ya eres un hombre, y hombre casado, y hombre que tiene por su mujer a nuestra hija; esto no debe parecerte cosa de burla, date cuenta que ya estás en otro mundo, ya estás en el ejercicio de tu libertad, tu decisión te lleva a otra manera de vivir, hazte responsable.

Mira que ya eres un hombre y que no tengas corazón de niño; no te conviene ser un niño travieso; no te conviene de aquí en adelante andar en los vicios que andan los muchachos, porque ya tienes la responsabilidad de un casado, que es un padre de familia; comienza a trabajar en llevar cargas a cuestas por los caminos, como es el chile y la sal, y salitre, y peces, andando de pueblo en pueblo; enséñate a los trabajos y fatigas que debes de sentir en el corazón y en el cuerpo, durmiendo en los rincones en las casas ajenas, en las portadas de las casas donde no te conocen. Debes de templar tu espíritu y fortalecer tu cuerpo, sin lastimar a tu tierno corazón. Todos estos esfuerzos y muchos otros más deberás de hacer, porque así nos los dejaron dicho y nos los enseñaron, nuestros Viejos y Sabios Abuelos.

La fiesta duró cinco días con sus noches, se bailó y se comió, con plenitud y en abundancia. Águila Nocturna acompañó como uno más de la familia a Serpiente Marina, pero algo en sus adentros le decía que estaba perdiendo algo más que al amigo entrañable.

A partir de ese día, Águila Nocturna se volvió un solitario. Cumplía escrupulosamente con sus tareas, pero ya no existía la alegre compañía de Serpiente Marina, pues era la tradición, que los jóvenes no se mezclaban con los hombres casados, en los trabajos y en los grupos de amigos.

Los días empezaron a ser largos y tediosos, Águila Nocturna de vez en cuando visitaba a Serpiente Marina, a quien el "Conjunto de Casas", le había otorgado su parcela. Era esta institución milenaria, quien administraba las tierras, ya que nadie las tenía en propiedad privada, está se consideraba propiedad del pueblo o "Conjunto de Casas", quien

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