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DE PATAGONIA.

el cuerpo, y luego saltando, rascándose y palmoteando. El Gobernador envió relacion de todo á la corte de España, y propuso establecer una colonia en esta isla; pero estando entonces los franceses tratando sobre la compra de las islas Malvinas, se frustró el prudente designio del Gobernador, quien tuvo orden de retirarse á España.

Tami, cacique de Yacana-cunis, me dijo que usaban de una especie de flota para pasar á veces los estrechos, y que tenían comunicacion con los de su nacion; de que se sigue que este pais tiene las conveniencias de leña, agua y suelo; y que si se pudiera hallar algún puerto tolerable, seria mucho mas conveniente, y auxiliaría mejor el pasage al mar del sur, que las colonias de las islas de Falkland.

Estas islas son muchas, algunas pequeñas, pero dos muy grandes. Lo que puedo referir tocante á ellas, es conforme á la relacion que me han hecho algunos oficiales españoles, (que fueron á tomar posesion de ellas de los franceses, y transportar allí á los españoles de Buenos Aires), y un artillero francés que navegó desde el rio de la Plata hasta el puerto de Cádiz, y habia vivido muchos años en aquellas islas. Todos estos fueron testigos de excepcion.

Son tan bajas y pantanosas dichas islas, que después de una lluvia no se puede salir de casa sin hundirse en el lodo hasta las rodillas. Las casas son de tierra, y están verdes y tomadas del moho por la excesiva humedad del pais, no pudiéndose hacer ladrillos por falta de fuego. Los colonos han sembrado varios géneros de granos, como trigo, cebada, guisantes, habas, y otras cosas: pero la tierra es tan estéril, que todo se redujo á yerba y paja, sin rendir fruto alguno. Con toda la industria de los franceses por muchos años, solo pudieron coger un poco de ensalada, y estercolándola con la basura de las vacas, puercos y caballos. Los únicos animales peculiares á estas idas son penguinos, y butardas, siendo solo estos últimos comestibles, matándolos con escopeta, y cuando hay pocos se venden muy caros: cógese tambien algun pescado, pero en tan corta cantidad, que no basta para los moradores. Es tan grande la pobreza de este pais, que el gobierno español de Buenos Aires estuvo obligado á enviar navios cada tres ó cuatro meses, para mantener la gente y guarnicion, sin que pudiese esperar retorno alguno; y aunque enviaren puercos, vacas, y caballos á estas islas, su clima es tan frio, húmedo y estéril que jamas criaban. De manera que estos gastos durarán mientras dure la colonia. No hay leña, ni cosa que sirva para el fuego, sino una mata baja como el acebo, y está en abundancia, por cuya razón están obligados los moradores á enviar los pequeños barcos por leña á la Tierra del Fuego. El agua es el único bien que tiene este país, ademas de un buen puerto, el cual no