Página:Descripción de Patagonia y de las partes adyacentes de la América meridional.djvu/62

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DESCRIPCION

limpia ó muda una vez al año. Estos hoyos están cubiertos de vigas, árboles ó cañas entretejidas, sobre lo cual echan la tierra. Escogen una matrona antigua de cada tribu, para cuidar de sus sepulturas; por cuya razon se tiene este empleo en gran veneracion. Su oficio es abrir cada año estas tristes moradas, cubrir y limpiar estos esqueletos, echando entonces en ellas algunas vasijas de chicha que hacen, y de que beben á la buena salud de los difuntos. Estas sepulturas no son siempre muy distantes de sus ordinarias habitaciones: colocan alrededor de ellas los esqueletos de sus caballos muertos, en pié, apuntalados o sostenidos con palos.

Los Tehuelches ó Patagones meridionales, se diferencian en alguna cosa de los otros indios. Despues de haber secado los huesos de sus difuntos, los llevan á gran distancia de sus moradas al desierto, y poniéndolos en su propia forma con los adornos ya dichos, los dejan en una choza erigida á este fin, con los esqueletos de sus caballos al rededor.

En la expedicion de 1746, algunos soldados españoles, caminando cerca de treinta leguas al poniente del puerto de San Julian, encontraron uno de estos sepulcros, que contenia tres esqueletos, y los de tantos caballos apuntalados al rededor.

No es fácil figurar una forma regular de gobierno ó constitucion civil entre estos indios. El poco que tienen parece que consiste en un pequeño grado de sugecion que deben á sus caciques. El oficio de estos es hereditario y no electivo, teniendo todos los hijos de un cacique derecho para tomar esta dignidad. Se encuentran algunos indios que la dejan por su poca importancia.

El cacique tiene poder de proteger á cuantos se le acogen; de componer, ó hacer callar en cualquiera diferencia, ó disputa, ó de entregar al ofensor para ser castigado con pena de muerte, sin estar obligado á dar razón de ello, porque en estos casos su voluntad hace ley. Generalmente es susceptible de cohecho, entregando sus vasallos, y aun sus parientes cuando le pagan bien. Según sus órdenes acampan, y marchan los indios de un país á otro para morar ó cazar, ó hacer la guerra. Frecuentemente los cita á su tienda, donde les hace sus arengas relativas á su conducta, las exigencias del tiempo, las injurias que han recibido, y las medidas que se deben tomar, &a. En estas ocasiones ostenta, y exagera sus proezas, y mérito personal. Si tiene elocuencia es muy estimado, pero si le falta este talento, emplea por lo común un orador que supla sus veces. En casos de importancia, especialmente de guerra, cita un consejo de los principales indios y hechiceros, con quienes consulta sobre lo conducente, ya para defenderse, ya para atacar á sus enemigos.