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LIBRO I.
Que es cosa muy difícil
ser el varón perfectamente bueno,
de Pítaco es sentencia verdadera.

 Platón en su Protágoras hace memoria de aquellas sentencias de Pítaco: «A la necesidad ni aun los dioses repugnan. El mando manifiesta quién es el hombre».

 3. Preguntado una vez qué es lo mejor, respondió: «Ejecutar bien lo que se emprende». Preguntóle Creso cuál era el imperio mayor, y respondió que «el de maderas diferentes», significando por ello las leyes[1]. Decía también que «las victorias han de conseguirse sin sangre». A Focaico, que decía que convenía buscar un hombre diligente, respondió: «No lo hallarás, por más que lo busques». A unos que preguntaban qué cosa fuese muy grata, respondió: «El tiempo». ¿Qué cosa incógnita? «Lo venidero». ¿Qué cosa fiel? «La tierra». ¿Qué cosa infiel? «El mar». Decía que «es propio de los varones prudentes precaverse de las adversidades antes que vengan, y de los fuertes tolerarlas cuando han venido. No publiques antes lo que piensas hacer, pues si se te frustra se reirán de ti. A nadie objetes su infelicidad, no sea que te expongas a quejas bien fundadas. Vuelve a su dueño lo que recibieres en depósito. No hables mal del amigo, ni aun del enemigo. Ejercita la piedad. Ama la templanza. Guarda verdad, fe, prudencia, destreza,

  1. Como escritas en tablas, según arriba dijimos en la vida de Solón, nota 2, pag. 27.