Página:El Japón.djvu/19

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
Prólogo

después de haberlas visto, no olviden nunca el país por el que creerán que han viajado efectivamente.

En cada serie, se resume los diferentes caracteres generales de las grandes comarcas que se ofrecen á nuestra vista.

La fotografía contemporánea nos ofrece por todas partes, y en cualquier momento, datos precisos, pero no con la profusión y amenidad de los colores, que, para chicos y grandes, es uno de los mayores atractivos. Acordémonos de la influencia que las viejas estampas ejercieron en nuestros cerebros infantiles, ¡Felices los niños de hoy!

¡Con qué palabras, á menos de ser un Fierre Loti, se dará al lector la idea de lo que puede ser un príncipe indo, un maharadja en traje de gala! ¿Cómo saber que el elefante que lleva á este personaje está revestido de un brocado de oro, que el carro sin ruedas, el solio que se ve sobre el lomo del enorme animal no es, como el príncipe, sino una cascada de oro? Únicamente la imagen en color puede decirlo; por sí sola es un cuento de hadas, y he aquí un buen procedimiento para enseñar á los niños lo que es un maharadja y en qué suntuosidades se encuentra, bajo un quitasol de oro y sobre un elefante cubierto de piedras rutilantes.

El texto de los volúmenes sobre la China y el Japón, es debido á la pluma de la señora Judith Gautier. Nadie mejor que ella puede hablar de esta China

— 15 —