Página:El Tratado de la Pintura.djvu/312

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204 — Tratado de la Pintura

que cuantos mas rayos abracemos con la vista, tanto mayor debemos pensar que sea el objeto ó cuantidad que vemos; y cuantos menos rayos, mas pequeño será el objeto. Ultimamentc como los rayos extremos abrazan por todas partes el dintorno de una superficie, la rodean toda como si fuesen un foso. Y asi decimos que la visión se forma mediante una pirámide de rayos.

Ahora es menester decir lo que es pirámide. Pirámide es un cuerpo largo, y todas las líneas que se tiran de la base al cúspide rematan en un punto. La base de la pirámide es la superficie que se mira, y los lados son los rayos visuales que llamamos extremos. El cúspide de la pirámide está dentro del ojo en donde se forman los ángulos de la cuantidad; y baste de explicación de los rayos extremos que forman la pirámide, mediante la cual se ve lo mucho que importa saber cuáles y cuántos intervalos hay entre la vista y la superficie.

Tratemos ahora de los rayos intermedios, que son aquella multitud de rayos que se encuentran dentro de la pirámide, rodeada de los rayos extremos. Su oficio es el mismo que el del camaleón, según dicen, y algún otro animal, que lleno de terror toma el color de la cosa que halla mas cercana para que no le atisben los cazadores. Esto es lo que hacen los rayos intermedios, pues con el contacto de la superficie se tiñen hasta el cúspide de la pirámide de la variedad de colores y luces que encuentran: de tal manera que en cualquiera parte que se les cortase, representarian alli mismo los propios colores y luces de que van impregnados. Se ha observado que estos rayos intermedios en un intervalo muy largo llegan á faltar y debilitan la visión; y la razón es esta. Asi estos rayos como los demás visuales vaa llenos de colores y luces á penetrar el aire; y como