Página:El Tratado de la Pintura.djvu/36

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XIV

hecho otro cartón para la otra fachada de la mencionada sala del Consejo, y representó en él la guerra de Pisa con varia multitud de desnudos hechos á emulación de Vinci. Permaneció este en Florencia hasta el año 1513, y pintó varias obras. Francisco Bochi en el libro que escribió de las bellezas de Florencia hace mención de un cuadro que en su tiempo estaba en poder de Mateo y Juan Bautista Botti, en donde habia pintada una Nuestra Señora con suma diligencia y artificio, y el Niño Jesús en los brazos prodigiosamente hermoso, que levantaba la cabeza con mucha gracia. Borghini dice que en casa de Camilo de Albizi habia una estupenda cabeza del Bautista de mano de Vinci.

Elevado León X al sumo Pontificado, en quien era hereditario el amor á las Artes, en especial la Pintura, acudió Leonardo á Roma para ofrecer sus respetos á aquel Príncipe, verdadero Mecenas de los hombres hábiles. Mandóle pintar una tabla; y cuenta el Vasari, que habiendo empezado Vinci con gran priesa á destilar aceites y preparar barnices, dijo León X que no se podia esperar nada de quien al instante miraba á los fines sin considerar los medios de una obra. Otras muchas cosas indignas de la sublimidad del ingenio de Vinci cuenta Vasari, las cuales deben tenerse por sospechosas por referirlas un apasionado tan acérrimo de Miguel Ángel, el cual, como ya se ha dicho, era enemigo declarado de Vinci, y se entretenía en quitarle la reputación con cuentos y burlas que inventaba. Hallábase Vinci sumamente disgustado con aquel odio tan implacable; y viendo que le llamaba á su Reino Francisco I, que se habia enamorado