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250 — Tratado de la Pintura

y en fin en todo resplandecía el oro, lo que haria seria imitar este metal con los colores, y no poner nada del verdadero, pues entonces heriría en la vista de los que la mirasen la reverberación de tanto oro. Y siendo la principal destreza del Pintor el manejo científico de los colores; puesto el oro en mucha cantidad en una tabla, se verá cómo muchas de las superficies que debían ser claras, parecen oscuras, y otras al contrario que debían estar oscuras, se muestran claras é iluminadas. Los ornatos que se ponen á un cuadro, como son columnas y cornisas hechas de escultura pueden ser muy bien de oro ó plata, ú doradas, pues todo esto sirve de decoro y magnificencia á un cuadro bien acabado (K).

Concluimos, pues, de hablar acerca de las tres partes de la Pintura. Hemos tratado del diseño de las superficies pequeñas y grandes; de la composición de los miembros y figuras, y de lo concerniente á los colores, en cuanto al uso que debe hacer de ellos el Pintor. Y finalmente hemos recapitulado todo el arte de la Pintura, incluyéndole en estas tres partes, que son Dibujo, Composición y Clarooscuro.