Página:El Tratado de la Pintura.djvu/380

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264 — Notas

prerogativas, cualidades y ventajas propias del arte, y ya respecto del mayor primor ó dificultad para el artífice. Pero á mí me parece que puede acabarse tan reñida controversia, considerando que el Escultor en una obra tiene que atender á la composición de las figuras, á su dibujo y expresión, y al efecto que deben hacer desde el sitio en que se han de colocar; pero el Pintor ademas de todas estas cosas ha de atender al relieve que deben tener las figuras, al efecto de la luz, que debe ser el mejor y mas agradable, al colorido proporcionado y adecuado á cada figura de por sí, al contraste armonioso de los colores, y á la exacta división de términos que se ha de conocer en la composición, de modo que se vea el aire que hay entre la figura que está delante, y la que está detras, prescindiendo de la dificultad suma de poner los escorzos bien entendidos, de la cual carece la Escultura; pues aunque caben en los bajos relieves, en estos debe ser el mayor cuidado del artífice el evitarlos por el mal efecto que hacen regularmente á la vista.


(F) En el Real Gabinete de Historia natural se ven infinitas piezas de mármoles y jaspes que representan cabezas, países, edificios y otras cosas con tanta perfección, que parece entró el arte á ayudar á la naturaleza.


(G) Esto se llama dibujar por cuadrícula, la cual es precisa cuando se copia un cuadro grande para la mayor exactitud &c.


(H) Aun sin tanta oposición y discordancia puede haber desconveniencia entre los miembros de una figura, pues si, por ejemplo, se le ponen á una Matrona de estatura