al remate de mi vida fuera digno de compasion! ¡Todos se reirian de mí! ¡Dirian que mi desventura era muy natural, siendo yo jorobado y Frasquita tan hermosa! ¡Nada!
jno! Lo que yo necesito es vengarme; y despues de vengarme, triunfar, despreciar, reir, reirme mucho, reirme de todos... evitando por tal medio que nadie pueda reirse nunca de esta jiba que yo he llegado á hacer hasta envidiable, y que tan grotesca seria en una horca!
y Así discurrió el tio Lúcas, tal vez sin darse cuenta de ello puntualmente, y, en virtud de semejante discurso, colocó el arma en su sitio, y principió á pasearse con los brazos atrás la cabeza baja, como buscando su venganza en el suelo, en la tierra, en las ruindades de la vida, en alguna estratagema vulgar y bufona que dejaso en completo ridiculo á su mujer y al corregidor, en vez de buscar aquella misma venganza en la muerte, on la justicia, en el honor, en el cadalso, en el cielo... como hubiera hecho en su lugar cualquier otro hom-