Página:Ensayo sobre el hombre (1821).djvu/32

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por vientos variables, por otras tantas pasiones, la dominante les arrebata siempre hacia una ú otra banda. Tenga uno ansia por mandar, por saber, por el oro ó la gloria, ó lo que es mas fuerte que todo, anhele el descanso y la comodidad, toda la vida seguirá en su empeño, aunque sea á costa de la misma vida. El desasosiego del comerciante, la indolencia del sabio, la humildad del fraile, y el orgullo del héroe, todo, todo halla igualmente á la razon de su parte.

El eterno Hacedor sacando el bien del mal combinó con esta pasion nuestros mejores principios. De este modo se fijó la porcion volátil del hombre; y pues la virtud se fortifica mezclada con la masa de aquella, asi como el metal demasiado fino adquiere mas solidez con la liga de otro inferior que se le mezcla, asi también el cuerpo y el alma obran de común acuerdo.

A la manera que los frutos acerbos que se resisten al cultivo de un jardín llegan á ser buenos injeriéndolos sobre sierpes, asi las virtudes mas firmes provienen de las pasiones. El vigor de una naturaleza silvestre trabaja en la raiz: ¡qué abundancia de saber y de honor no dimana de la melancolía ó esplin, de la obstinacion,