LORD LIVE.Teniendo en cuenta la extension del territorio sometido á su autoridad, que ésta la ejercia sin límites sobre un pueblo de treinta millones de hombres, y que no era posible obtener honores ni emɔlumentos del gobierno sin su anuencia, ni al Nizam leer una solicitud siquiera sin su exequatur, bien puede creerse que serian inmensas las utilidades que de ello reportaria.
Poco sobrevivió Mirzafa—Jung á su exaltacion. Entónces, merced á la influencia francesa, ocupó el trono vacante otro príncipe de su familia, que sancionó todas las promesas de su predecesor. Dupleix habia llegado á ser el primer potentado de la India; sus compatriotas sabian con orgullo que su nombre se respetaba en el mismo palacio de Delhi, y los indigenas contemplaban llenos de asombro los progresos que hacia en la dominacion del Asia. Pero su vanidad era mucha y no quedaba satisfecha con el ejercicio del poder, sino que, además, necesitaba desplegar un fausto verdaderamente oriental para deslumbrar á súbditos y rivales. Una de las cosas que ideó y puso por obra con este fin fué disponer se levantase una columna conmemorativa de su triunfo sobre Nazir—Jung con cuatro pomposas inscripciones que anunciaran su gloria á los pueblos de Oriente. Hizo guardar bajo la primera piedra del monumento gran número de medallas con emblemas y leyendas reletivas á sus victorias, y dió el nombre de Dupleix Fatihabad á la ciudad que se fundó en torno suyo, lo cual quiere decir la ciudad del triunfo de Dupleix.
Los ingleses, que seguian reconociendo á Mahomed—Ai como legitimo nabab de Carnate, habian hecho algunos esfuerzos, pero débiles é inciertos, para contener los rápidos y brillantes progresos de