tar estas circunstancias para que los ingleses, más principalmente, que tanto interes muestran por todos los períodos de la historia, mostrasen algun deseo de saber cómo un puñado de compatriotas suyos, separados de la metrópoli por el inmenso Océano, sometieron al cabo de algunos años de lucha uno de los imperios más dilatados del mundo.
Pero es lo cierto que ha permanecido este asunto, interesante por demas, como si no lo fuera para la inmensa mayoría de los lectores, siendo para otros muchos hasta desabrido y repugnante.
En parte, débese atribuir esto á los historiadores que han tratado del asunto, porque la obra de M. Mills, áun cuando no carece de mérito, no es lo animada y pintoresca que fuera menester para despertar la curiosidad del público, y la de Orme, á quien ningun historiador inglés aventaja en estilo y talento descriptivo, es tan extensa y considerable, y tan prolija, que nadie por su grado se impone la pena de leerla. Lo propio casi podemos decir de la más reciente, debida al general sir John Malcolm, que necesitaria de mucha condensacion en algunas partes y de mejor arreglo en la clasificacion de los materiales para despertar el deseo de conocer los hechos que narra (1).
Pero, áun despues de hacer grandes concesiones al espíritu que ha inspirado esta obra, y á la parciasion más viva en las imaginaciones: el del heroismo en su grado más sublime; circunstancia que no ha tenido la conquista de la India por los ingleses, ni los hechos de ninguno de sus conquistadores.—N. del T.
(1) The life of Robert Clive, collected from the family papers communicated by the Earl of Powis, by major general sir John Malcolm, 8 vol., en 8.° London, 1836. Esta obra motivó el presente estudio de lord Macaulay sobre Clive.—N. del T.