funcionarios judiciales y políticos de nuestros dias; pero en cambio carecian de otros goces y comodidades, hoy usuales y corrientes, encaminados á mitigar los ardores del clima, á conservar la salud y á prolongar la vida. Las comunicaciones con Europa tampoco eran frecuentes ni fáciles como en la actualidad, pues el viaje por el Cabo, que hoy suele hacerse en tres meses, necesitaba seis por lo ménos, y en algunas ocasiones más de un año. Por esta causa, los anglo—indos estaban á la sazon infinitamente más separados de su patria, se habituaban más á las costumbres orientales, y volvian ménos aptos que hoy para mezclarse á la sociedad europea.
Ejercian los gobernadores ingleses, así en el fuerte como en el territorio vecino, con licencia de los soberanos indígenas, una jurisdiccion y autoridad parecidas á la que los grandes propietarios ir.dos asumian en sus propiedades; pero sin aspirar á la independencia. Aquella tierra estaba gobernada por el nabab de Carnate, delegado del virey de Decan ó Nizam, quien á su vez lo era del poderoso príncipe conocido por el Gran Mogol. Aún subsisten nombres tan augustos y sonoros: en Carnate hay un nabab que vive á sueldo de los ingleses y de las rentas de la provincia que rigieron sus antepasados; hay tambien un Nizam, cuya capital, ocupada por un destacamento de tropas de Inglaterra, sirve de residencia á un ministro de la propia nacion, cuyos consejos son mandatos para él; y un Gran Mogol (1), con honores de soberano, pero ménos poder real y verdadero para hacer bien á sus lla(1) El Gran Mogol quedó suprimido por los ingleses á consecuencia de la rebelion de 1857.—N. del T.