Página:Francisco de Sales Mayo - Diccionario gitano (1867).djvu/28

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blo, que no conserva idea alguna de dónde procedieron sus padres, ni qué culto observaron, se conforma, sin embargo, con el apelativo de Egipcios, adopta ese mismo apelativo y se vale de él para excitar la caridad de las gentes por entre las cuales vaga errante y despreciado, miserable y con superstición temido.

Tracemos un cuadro anterior á su persecucion legal en España.


LA GITANA DE SEVILLA EN 1491.


Declinaba ya el estío de 1491..... Las huestes de los Reyes Católicos combatian á los moros granadinos en su último reducto.

Los gitanos, considerados ya como una raza diversa de los musulmanes, vivian entre los cristianos como vivian los hebreos, si bien estos últimos habian alcanzado una influencia por su saber y sus riquezas que aquellos nunca pudieron tener.....

A esa hora, en que los rayos caniculares se hacen sentir con mayor fuerza, vaga por las calles en aquel momento solitarias de Sevilla una haraposa gitana, de atezada piel, pero más atezada todavía por la intemperie que destruye sus esbeltas formas, que tuesta su fina complexion.

Camina pausadamente y con ojo avizor, cual el tigre al salir de su cueva observa en su derredor la extension de la llanura.

Lleva colgando á su espalda, sostenido por una manta ceñida al talle, un chicuelo de diez ó doce meses, tan atezado como ella, y con iguales ya tan cautelosos ojos, apoyada la barba, cruzados los brazos sobre el hombro y cuello maternos.

En esas miradas de extraña fijeza, de subyugante resplandor, que áun en la tierna infancia distinguen