Página:Grierson Primeros Auxilios.djvu/44

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en los corpúsculos. La sangre roja durante su trayecto á través de los capilares en el interior de los tejidos, cede su oxígeno y se carga de gas carbónico. Es preciso deducir de ésto, que lo que ocurre en los vasos sanguíneos son reacciones químicas, que podemos comparar con la combustión, en donde hay igualmente pérdida de oxígeno y producción de gas carbónico (fuego, lámparas, velas, gas, etcétera), y estas reacciones químicas son las que dan por resultado el calor y la nutrición.

La sangre venosa, sangre utilizada, habiendo regresado al corazón, debe ir al pulmón (láminas 16 y 17) para ser purificada, es decir, debe perder su gas carbónico y cargarse nuevamente de oxígeno, volviéndose así sangre roja, que vuelve al corazón para distribuirse por todo el cuerpo, bajo el nombre de sangre arterial.


La respiración y los pulmones

El cambio ó purificación de la sangre llevada por la pequeña circulación tiene lugar en los pulmones (láminas 12, 16, 17 y 25) por la respiración. Los elementos del aire ó atmósfera (oxígeno, nitrógeno, gas carbónico, vapor de agua) no se agotan, porque hay un intercambio entre la nutrición de los vegetales y la respiración de los animales; el gas carbónico, espirado por éstos, es absorbido por las plantas (principalmente las hojas) para su nutrición; y exhalan continuamente oxígeno; de ahí, la necesidad de la aereación continua de las habitaciones y el beneficio de estar rodeadas de plantas que reciben luz y sol.

Día y noche deben tenerse abiertas las ventanas, respiraderos ó ventiladores de las habitaciones, porque el oxígeno es el elemento que más nutre y tonifica el cuerpo, sin el cual se debilitan las personas y se exponen á muchas enfermedades. Estos gases están en ciertas proporciones casi fijas: oxígeno 21 por ciento, nitrógeno 79 por ciento y una pequeña cantidad, 0.0003 de gas car-