Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/145

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 Despues de haber pedido la prorogacion de una tregua, de mucho tiempo vencida, repentinamente y sin anunciarlo sorprendieron como traidores á Zahara. No quedó sin castigo esta pérfida agresion; pues la toma de Alhama, la de los magníficos baños, respondió en seguida á tan salvaje desafio. Desde aquel momento se prosiguió la guerra intermitente, irregular, como el terreno y el clima del pais. Isabel se habia propuesto no deponer las armas sino despues de haber espulsado á los árabes de la católica España; puesto que se la obligaba á empuñarlas. Se puso una nueva armadura, que aun existe en Madrid: su espada de mas lonjitud que la que empleó contra Portugal y mas rica tambien, tenia el pomo y el guardamano dorados, y se encerraba en una funda de terciopelo celeste bordada de plata, su monograma adornaba su casco y un gracioso dibujo de flores, sus brazales, su coraza y sus botas de acero bruñido.

 Antes de abrir la campaña imploró las oraciones de la Iglesia, porque su verdadero fin era el triunfo social de la cruz. En vez de imitar las levas en masa de las antiguas cruzadas, y de arrojar pueblos contra pueblos, temió previsora escitar el fanatismo, la acumulacion, los desórdenes de un entusiasmo indisciplinado, y el abandono de la agricultura. Sus sentimientos humanitarios querian economizar la sangre, y su fervor relijioso ganar almas para el cielo, y no esterminar las criaturas. Concibió pues un sistema, en que la paciencia, la habilidad y el valor personal debian, supliendo al número, evitar una gran pérdida de soldados, y darle la victoria. Consistia esta táctica femenil en aprovecharse de las rivalidades intestinas del enemigo, en dividir sus intereses, y debilitarlo poco á poco, quitándole una en pos de otra todas sus plazas fuertes, concentrarlo en Granada, y luego acometer á la soberbia ciudad, orgullo del islamismo en occidente.

 Su principal idea era aparentar no tener ningun