Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/211

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das con el bibliotecario, y vió á este sabio dar á su padre una copia de la carta referida; copia que trajo á España en gran estima, y con la intencion tal vez de emprender algun dia el descubrimiento. Un habitante de Huelva, llamado Antonio Hernandez Colmenero, familiar de la casa de Pinzon, oyó leer en Roma la relacion del mapa, y tenian noticia de él los primos y los amigos de Martin Alonso, entre los cuales se contaban el piloto Juan de Ungria, Luis del Valle y Martin Nuñez.[1]

De cualquier modo que fuera, no bien Martin Alonso y Cristóbal Colon trabaron conocimiento, desaparecieron todas las dificultades.[2]

Pronto corrió la voz de que agradaba el proyecto al mayor de los tres Pinzones, añadiendo que se proponia aventurarse en la Niña, preciosa carabela que pertenecia á Vicente Yañez, el menor de los hermanos, que estaba destinado á colocarse entre las grandes celebridades marítimas. No era falsa la noticia, pues los Pinzones habian firmado un convenio con el amigo del P. Marchena, y su ejemplo secundó tan maravillosamente

  1. Pleito. Probanzas del fiscal. Pregunta XI y XII.
  2. La escuela protestante se vé en grave aprieto al tratar de la influencia de Roma, tan decisiva para la espedicion. Washington Irving, no sabiendo que objetar á los hechos, los ha callado; pero el ilustre Humboldt, no queriendo retroceder ante su lójica, y en la mas completa ignorancia de la piedad y dignidad católica, sin respetar su nombre, y con una lijereza que no podria censurar bastante la justicia literaria, se atreve á suponer una connivencia entre el mayor de los Pinzones y Colon, y de consiguiente con el guardian de la Rábida, que no se separaba un instante de su amigo, para engañar al pueblo, y captarse su confianza, por medio de la fábula de un mapa traido de Roma. El silencio de la sorpresa y del pesar es la única respuesta, que debe darse á esplicacion tan miserable. Aparte de la imposibilidad de semejante acuerdo con hombres del temple de Juan Perez y de Cristóbal Colon, no está demas traer á la memoria, que mucho despues de la muerte de los tres pretendidos cómplices, la informacion del fiscal contra el heredero del almirante de las Indias hizo aparecer las pruebas olvidadas del viaje á Roma, y de la comunicacion que recibió allí Martin Alonso Pinzon. La informacion recojió las declaraciones de los testigos de vista.