Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/285

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nuaban como habían comenzado, huyendo siempre, y todas sus escursiones fueron inútiles, pues solo se apoderaron de varias mujeres con tres niños, en una aldea, y de los remeros de una embarcación de los indíjenas, que sorprendieron.

El Viernes 30 quiso Colon antes de salir de Puerto Santo1 consagrarlo con el signo de la cruz, y al efecto mandó á los carpinteros hicieran una de gran tamaño. El 1 de Diciembre fué llevada con solemne pompa por las dos tripulaciones á la principal altura, que dominaba la entrada del puerto, y clavada en la peña viva.

Como al siguiente Domingo, el viento fuera contrario, pudo santificarlo Colon al pié del símbolo sagrado, y prolongar un dia mas el placer que recibia en su contemplación.

El Lunes, hizo en un bote un reconocimiento de la costa al SO. y descubrió un astillero de los indios perfectamente dispuesto: habia en él canoas de una sola pieza, que podian contener cien personas.

El dia 4, se levaron anclas y prosiguieron con rumbo al O.

Al partir de Cuba el almirante, con el objeto de imponerla un nombre significativo bautizó á su estremidad oriental con el de Alpha y Omega: el principio y el fin, porque allí donde comenzaban las Indias de po-

1. Puerto Santo, devastado después por el hierro y el fuego, se llama hoy Baracoa. En su lugar, siempre de admirable perspectiva, se ha levantado una ciudad, que lleva su nombre; pero cuyo destino no ha cambiado menos que su aspecto, pues sirve hoy de guarida á los traidores, á los revolucionarios, á los negreros, á los hombres perdidos de todas clases, que tienen á sueldo los libertadores de la Union. En su puerto, en otro tiempo santificado, se agitan los mas voraces de los buitres americanos, groseros materialistas y déspotas brutales, á su vez esclavos de la multitud. Desde allí estienden con los dolars y la calumnia contra la corona española los revolvers, por medio de los cuales, esperan cojer de improvisto á Cuba, la reyna de las Antillas. Los seres mas envilecidos de la humanidad ansian la mas hermosa posesión de los mares. Que la Francia vele!*

  • Basta con que lo haga España....
N. del T.