Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/342

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naba su llegada á cualquier parte lo hacia demorarse. Su cortejo, mas estraño que pomposo, se abria con los marineros de la Nma, escoltando la bandera real de la espedicion, que traia un piloto. Luego venian otros cargados con ramas j árboles desconocidos, enormes calabazas, cañas jigantes, magníficos rosales, heléchos, algodón en bruto, yerba pincel, pimienta, coco, jenji- bre, y coronas, máscaras, braceletes y cinturones de oro, penachos de vistosas plumas, magníficos caracoles, lan- zas, arcos, flechas sin acero y espadas de madera petri- ficada; mas rezagados, los conductores de brutos nunca vistos, unos vivos, la mayor parte metidos en paja: aga- tises, guascos, disformes lagartos, serpientes de hermosa piel, conchas de carey y cocodrilos, y detras, al par que el horrible aspecto de dos monstruosas iguanas^ espan- taba la multitud, la aturdía con su grita mas de cuarenta loros, ajitándose en sus perchas, finalmente, formaban la retaguardia, los siete indios,^ engalanados á la usanza de su tierra, con primorosas pinturas blancas y mora- das, el reducido estado mayor del virey. Colon, de gran gala, y tres escuderos que pugnaban por contener la jen- te, ansiosa de contemplar de cerca las. facciones del reve- lador del nuevo mundo. A cada momento, no compren- diendo los indios el significado de las aclamaciones, vol- vían sus ojos á su padre adoptivo, que los tranquilizaba con una sonrisa. La historia lo ha justificado; no era para ver los in- dios y las rarezas que venian en su comitiva; que una curiosidad mas noble dada oríjen á tal sohcitud: querían contemplar al almirante^ y grabar en su' memoria las facciones del hombre favorecido por el cíelo, que había . La mas grande muerta por Colon el 21 de Octubre, tenia siete pies de largo, la otra, muerta por Martin Alonso Pinzón al dia siguien- te 22, no tenia mas que cuatro pies de largo. . Muchos de los indios de Cuba no hablan podido resistir los su- frimientos de esta penosa travesía; otros quedaron enfermos en Palos . . Herrera. Historia jener al de los viajes y conquistas de los caste-

llanos en las Indias occidentales, decada 1^ lib. 11. cap. III.