Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/357

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página no ha sido corregida
—277—

de la nuestra obtenga alguna consideración. Cuando el mensajero de la cruz, confesando la inefi- cacia del compás y del astrolábio para su descubrimien- to, declaraba que nuestro redentor le habia dispuesto el camino, atestiguaba una verdad mas patente hoy, que en el momento en que la escribia. Su espedicion, emprendida contra las preocupaciones de las jentes vulgares y los datos de la ciencia, por un camino tan temido, es desde el primer ensayo, un mo- delo de navegación, y él sin saberlo, señaló á las jenera- ciones sucesivas el itinerario mas seguro y cómodo; iti- nerario que, según Humboldt, es el que siguen todavia todos los barcos de vela que van á las Antillas. Algunos marineros han aconsejado no inclinarse tanto al S. para buscar los vientos alisios, cortar el trópico á veinte gra- dos próximamente al O. del punto en que lo dividen por lo jeneral los navegantes, y abreviar en una vijésima par- te el viaje de Cádiz á Cumana; mas esto presenta tam- bién 'la probabilidad de luchar mas dilatado espacio con los vientos variables, que soplan tanto del S. como del SO/^^ El antiguo sistema, el derrotero de Colon, com- pensa lo largo de la travesía con la ventaja de hallar pres- to brisas constantes, y gozar de ellas la mayor parte de la navegación. Pero la vuelta del virey á Europa es, á no dudarlo, mas asombrosa aun que la seguridad con que marchó á las Indias la primera vez, porque no trajo la ruta de la ida, en razón á tener una carabela con la quilla en muy mal estado, otra con la arboladura resentida, y ambas hacien- do agua. Elijió pues, por inspiración propia, el rumbo mas seguro, aquel que habria de evitarle los chubascos y las neblinas, tan frecuentes entre las Azores y el banco de Terranova, y salvarlo de las tempestades que se es- perimentan harto á menudo á la altura de las Bermudas; . Humboldt. Voy age aux régions équinoxiales, i. II. lib. 1. p. 8

et. 9.