Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/48

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XLIV

unida al mas grande patriotismo, pronunció un hermoso discurso,[1] modelo de buen gusto literario, lleno de pensamientos sublimes y de uncion evanjélica, y que manifestaba un profundo conocimiento de la época presente, en el cual, después de haber referido á la inmensa asamblea[2] todos los antiguos títulos de gloria de la soberbia Jénova, coronó el trofeo de sus brillantes recuerdos con la imájen de Cristóbal Colon. Y al implorar las bendiciones del cielo sobre aquel adelanto de la industria, que acerca los hombres y los continentes, evocó la memoria del navegante cristiano, del misionero del progreso, que plantó el primero en el nuevo mundo la cruz, símbolo inmortal de la salud y civilizacion de los pueblos.


IV.


Desde los primeros dias del siglo XIX hasta después de su primera mitad, una serie progresiva de publicaciones, cada vez mas inmediatas unas de otras, á medida que nos alejamos de la época del descubrimiento, hacen ver el interés creciente que inspira la me-

  1. Este magnífico discurso se mandó imprimir por la municipalidad de Jénova con el siguiente epígrafe: Allocuzione detta da monsignor Andrea Charvaz, arzibescovo di Génova in occasione dell'inaugurazione della ferrovia dello stato, etc. Genova dai fratelli Ferrando Q. Gio, tipografi del municipio, en 4.°
  2. Solo han transcurrido pocos meses, y no podemos recordar esta circunstancia sin esperimentar un sentimiento de justo dolor, pues la virtuosa reyna Maria Adelaida, que constituía uno de sus mas hermosos ornamentos, y el duque de Jénova, cuyo saber y valentía no tenian mas rival que su modestia, han desaparecido bajo la losa del sepulcro, dejando en los corazones do todos la memoria de sus relevantes cualidades.