Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/71

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
LXVII

me idea fija que sospechaba la existencia de la otra mitad del mundo.

 En su lugar diremos en que circunstancias contrajo matrimonio con Beatriz, pues aquí nos limitaremos tan solo á establecer que su union fué lejítima, y que no se dejó subyugar con menoscabo de ninguno de sus deberes.

 Herrera, cuya imparcialidad, saber y exactitud están reconocidas por todos, ha disipado cuantas dudas pudieran ofrecerse acerca del segundo matrimonio de Colon con estas palabras: "Despues de la muerte de su primera mujer casó con otra llamada Beatriz Enriquez, de la ciudad de Córdoba, de la que tuvo á don Fernando, honrado caballero, muy esperimentado en la ciencia de las buenas letras."[1] Navarrete arguye, que no ha podido encontrarse la partida de casamiento, y que no se presentará; pero se nos ocurre que tampoco se ha dado con su partida de bautismo, y sin embargo no diremos por eso que Colon no fué bautizado.

 Cuesta trabajo darse cuenta de como se ha podido admitir una especie de tan mal jénero, y tan opuesta á lo que enseñan los hechos, y dicta el mas pobre raciocinio. ¿Cómo hubiera tolerado la virtuosa familia de doña Beatriz un comercio escandaloso? ¿La venganza de esta ilustre casa no habria obligado al seductor á reparar su falta? Qué! ¿Seria Córdoba, pueblo murmurador[2] por escelencia, el que Colon prefiriera para educar

  1. Herrera. Historia jeneral de los viajes y conquistas de los castellanos, etc. Primera decada, lib. I. cap. VII.
  2. Las habladurias, las frivolidades, la coqueteria y la pereza de las mujeres de Córdoba, eran proverbiales en España, y para castigarlas las declaró la reyna Isabel, durante cierto tiempo, sin derecho á los bienes gananciales.