Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/94

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tenian los obstáculos que le oponían los hombres, porque sí no los dominaba con la fuerza, los vencía con la habilidad.

No hay duda que luego continuara Colon al servicio de Rene, durante los cuatro años que estuvo pretendiendo á Nápoles con las armas; pues fué principalmente en la mar donde obtuvo las mayores ventajas, y peleó mas tiempo.[1] Después prosiguió navegando, bien solo, bien con algunos de sus parientes, hasta la última campaña de su vida militar, que se señaló con una circunstancia dramática, cuyos detalles nos inclinan á creer, que no tuvo lugar sino. por voluntad de la divina providencia, en favor de aquel que iba á ser mas adelante su fiel y pacífico servidor.

Sí Colombo el viejo gozaba de gran celebridad, no era menos afamado Colombo il mozo en el Mediterráneo; pues había conducido una escuadra contra los musulmanes. Tal vez induciría esto á Cristóbal á ponerse á su lado, porque en medio de los azares y trabajos de su vida, conservaba intacta la fe que hizo jerminar en su pecho su buen padre. Ademas el odio á los turcos estaba escrito por las paredes de Jénova, y aun se vé junto á la puerta de San Andrés, cerca de la calle de Mulcento en que vivía el cardador, una baldosa que dice: Via de matamoros.

Dejando las aguas de levante se embarcó en calidad de oficial en un crucero, destinado á esperar cerca de las costas de Portugal á barcos venecianos, que venian con ricos cargamentos. Consigue Colon darles caza, y les embiste al salir el Sol, entre Lisboa y el cabo de San Vicente. Llegan al abordaje, se defienden los de Venecia con intrepidez, y el combate se prolonga hasta

  1. Nos complacemos en pensar, que cuando el último de nuestros abuelos de Italia tuvo que refujiarse en la flota francesa, que estaba en la rada de Nápoles, lo hiciera en el mismo buque de Cristóbal Colon, habiendo conocido por esta causa uno de nuestros antepasados al revelador del globo, cuya primera historia francesa habia de escribir uno de sus descendientes.