Página:La Eneida de Virgilio.djvu/11

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« De Pálas, naves incendió; y los Griegos
« Abismó, y pudo hundir á Ayax impio;
« Lanza ella misma el fulminante fuego,
« El mar se agita con las rotas naves,
« Y ardiente dardo atravesando el pecho,
« Sobre un escollo lo clavó implacable.
« Y yo hermana y esposa del supremo
« Jove, combato con mortales viles;
« Y habrá quien quiera frecuentar mi Templo?
« Y á la reina de Dioses humillada
« Habrá quien le tribute sus respetos?»
 Juno abrasada en un volcan de rabia
Se dirige al imperio de los Vientos;
A la Eólia donde Éolo preside
Con tempestades y huracanes fieros,
Que braman encerrados resistentes;
Sobre una roca el rey empuña el cetro
 Con que su rabia y su furor modera,
Que si no, confundieran tierra y cielo.
Para estorbar tal ruina, el Dios potente,
De una gruta los guarda en hondo seno,
Y los cubriera un empinado monte;
las riendas en sus manos oprimiendo,
Retiene ó larga su furor insano.
 Con suplicante voz Juno al momento
De Éolo en la presencia, dice: " Jove
« Te diera de las ondas el imperio;
« Un pueblo, que detesto, á Etruria lleva
« Los Penates de Troya últimos restos;
« Los huracanes suelta, y sus bajeles
« Devore el Ponto, y destrozados cuerpos;
« Ninfas catorce que en mi corte brillan