Página:La campania feminista en Argentina.djvu/5

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Año 11 Buenos Aires, Miercoles 7 de Mayo de 1919 N.° 41


TRIBUNA LIBRE

PUBLICACIÓN SEMANAL DE TEMAS SOCIOLÓGICOS Y LITERARIOS
DIRECCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: TALCAHUANO 481




Doctora ELVIRA RAWSON de DELLEPIANE




 Tribuna Libre publica hoy en sus columnas la figura y la colaboración de la doctora Elvira Rawson de Dellepiane, mujer de mérito sobresaliente, que goza de gran prestigio en nuestra sociedad.

 La doctora Dellepiane era ya una feminista convencida y entusiasta, en tiempos en que hablar de feminismo en nuestro país, provocaba cuando menos una sonrisita burlona en los hombres y las diatribas de estos se unían a las de la inmensa mayoría de las mujeres, que veían aparecer el problema de nuestras justas reivindicaciones como un fantasma demoledor del hogar y por consiguiente destructor de la familia en la persona de la madre. Pero la doctora Dellepiane no se detuvo hasta llegar donde se proponía, contando solo con una voluntad férrea. La obra de la Asociación Pro-Derechos de la Mujer que dirige, ha surgido al calor de sus entusiasmos y el de otras tres mujeres, hermanas de ella en letras e ideales.

 Y aunque en la vida de esta intelectual de méritos, hubo horas de desaliento, nunca logró éste arraigar en su espíritu superior, y jamás, ni aun frente a los mayores obstáculos, se declaró vencida. Una prueba de ello la dió siendo alumna de 5.° año de medicina y practicante del hospital Rivadavia, en el año 90, cuando estalló la revolución. Cediendo a un impulso generoso, se presentó la entonces señorita Elvira Rawson, al director de dicho establecimiento, solicitando una ambulancia para correr en auxilio, de los heridos. Le fue negada. Sin desmayar ante tal actitud, la señorita Rawson se dirigió al hospital de Clínicas, llevando como distintivo una cruz roja al brazo. Acompañada por unos empleados de la farmacia, munidos de algodón y vendas, la intrépida joven se trasladó desde el Clínicas al arque en tranvía. Llegó con sus acompañantes en momentos en que caían las balas a granel y eran numerosos los heridos. Fue tan heróica, tan abnegada la labor de esta mujer buena, que durante tres días no