Página:Mis contemporaneos.djvu/65

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada


EULOGIO FLORENTINO SANZ.




 «Te dedico este proverbio antes de que sea juzgado por el público respetable. Muéveme á tal proceder haberte oído aprobar completamente mi trabajo y encontrarle acomodado á tu manera de sentir. Es tan raro que tú apruebes, y suelen ser tus censuras tan atinadas, que aunque esta obra no merezca mañana la aprobación de mis espectadores, yo habré quedado satisfecho al saber que fué cosa de tu gusto, convencido como estoy de que tu gusto es delicado.»

 Así decía la dedicatoria de mi proverbio No la hagas y no la temas.

 De esto hace ya bastantes años. Ya Florentino Sanz y yo nos conocíamos de antiguo y éramos íntimos amigos.

 El origen de nuestra amistad fué muy curioso.

 Había yo escrito en La Discusión cierta quisicosa sin firma, y se discutía en el Casino de Madrid sobre de quién sería.