Página:Pensamientos (Rousseau) - Tomo II.djvu/100

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nuestros solo hablan de comercio y de dinero.

 Nuestra admiracion solo recae sobre el saber, el espíritu y el valor. ¡Y tú, dulce y modesta virtud, siempre quedas sin honores! ¡Cuan ciegos somos en medio de tantas luces! Víctimas de nuestros insensatos aplausos, jamas sabrémos cuanto desprecio y aborrecimiento merece todo hombre que, para desgracia del género humano, abusa del genio y de los talentos que la naturaleza le da.

 Los antiguos tenían héroes y presentaban hombres sobre sus teatros: nosotros por el contrario no presentamos en ellos sino héroes, y apénas tenemos hombres. Los antiguos en frases menos estudiadas y pomposas hablaban de humanidad, pero sabían ejercerla mejor. Bien podría aplicarse á ellos y á nosotros un pasage referido por Plutarco, y que no puedo menos de transcribir aquí. Un anciano de Atenas buscaba sitio en que colocarse en un espectáculo, y no le hallaba: viendole algunos jóvenes en este apuro, le hiciéron señas desde lejos; vino el anciano, pero ellos se estrecháron y se burláron de él: el buen hombre dió de este modo la vuelta