Página:Pensamientos (Rousseau) - Tomo II.djvu/144

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ciones de nuestros cuerpos no habrán modificado diferentemente nuestros ánimos, y si hallarémos nuestra miseria en lo que habíamos dispuesto para nuestra felicidad? Mostradme la regla de la sabiduría humana, y la tomo al punto por guia. Pero si la mejor leccion es enseñarnos á que desconfiemos de ella, recurramos á la que no engaña, y hagamos lo que nos inspira.


HOMBRE SELVAGE.


 Los deseos del hombre selvage no pasan de sus necesidades físicas: los únicos bienes que conoce en el universo, son el alimento, una muger, y la holganza ó el reposo; y los únicos males que teme, son el dolor y no la muerte, porque jamas sabrá el animal lo que es morir; y el conocimiento de la muerte y sus terrores es una de las primeras adquisiciones que ha hecho el hombre alejandose de la condicion animal.

 El hombre selvage estando siempre solo, ocioso, y próximo al peligro, debe gustar de dormir, y tener el sueño ligero como los animales, que pensando poco, duermen,