Página:Pensamientos (Rousseau) - Tomo II.djvu/162

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se limitarán á las cosas de su incumbencia, y juzgarán siempre bien; pero desde que se han erigido árbitras de la literatura, desde que se han metido á juzgar de los libros y á hacerlos á destajo, ya no entienden cosa alguna. Los autores que consultan á las sabias sobre sus obras, estan siempre seguros de que les aconsejarán mal: los petimetres que las consultan acerca de su trage, van siempre ridículamente puestos.

 La investigacion de las verdades abstractas y especulativas, de los principios, de los axiomas en las ciencias, todo lo que se dirige á generalizar las ideas, no es de la incumbencia de la mugeres: sus estudios deben referirse todos á la práctica; á ellas toca hacer la aplicacion de los principios hallados por el hombre, y las observaciones que dirijan á este al establecimiento de aquellos principios. Todas las reflexiones de las mugeres, en lo que no pertenece inmediatamente á sus deberes, deben dirigirse al estudio de los hombres, ó á los conocimientos agradables que solo tienen el gusto por objeto, porque en cuanto á las obras de genio, son superiores á su alcance: tampoco tienen bastante precision y atencion