Página:Pensamientos (Rousseau) - Tomo II.djvu/169

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida


que se abandona á tu engañosa calma! Tú eres la que produces todas las tempestades que afligen al género humano.


JOVENES SOLTERAS.


 Las niñas no solo deben ser vigilantes y laboriosas, sino que debe tenerselas sujetas desde muy pronto. Esta desgracia, si efectivamente lo es para ellas, es inseparable de su sexo, y jamas se libertan de ella sino para padecer otras mas crueles. Toda su vida estarán sujetas á la opresion mas continua y severa, cual es la de los miramientos: es preciso ejercitarlas desde luego á la violencia, para que jamas les cueste trabajo hacersela á si mismas, y á domar sus caprichos para someterlos á la voluntad de otro.

 Una muchacha que quiere á su madre á su aya, trabajará á su lado todo el dia sin disgusto; la sola charla la indemnizará de toda su fatiga; pero si la es insoportable la que la gobierna, tomará el mismo disgusto á todo lo que haga á su vista. Es demasiado difícil que las que no se hallan mas bien con sus madres que con nadie en el mundo, puedan algun dia hacer cosa buena; pero para juzgar