Página:Pensamientos (Rousseau) - Tomo II.djvu/32

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dejen de merecer la risa, se esperimenta sin embargo en el fondo del corazon un respeto ácia él, al que no podemos resistirnos. En esta ocasion, la fuerza de la virtud sobrepuja al arte del autor, y hace honor á su carácter. Aunque Moliere compuso piezas muy reprensibles, personalmente era un hombre honrado, y jamas el pincel del hombre honrado supo cubrir de colores odiosos los rasgos de la rectitud y de la probidad. Hay mas: Moliere ha puesto en boca de Alceste tan gran número de sus propias máximas, que muchos han creido que se quiso pintar á sí mismo. Asi pareció acreditarse en el disgusto que manifestó el patio en la primera representacion de esta pieza, no siendo sobre el soneto de la opinion del Misantropo: porque bien se vé que esta era la del autor.

 Sin embargo, este carácter tan virtuoso es representado como ridículo. Lo es con efecto bajo ciertos respectos; y lo que demuestra que la intencion del poeta es hacerlo tal, es el del amigo Filinto á quien pone en oposicion con el suyo. Este Filinto es el sabio de la pieza; uno de esos hombres honrados del gran mundo, cuyas máximas se parecen mucho á las de los picaros; uno de