Página:Sesiones de los Cuerpos Lejislativos de Chile - Tomo II (1818-1819).djvu/368

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SENADO CONSERVADOR


daria un paso, o se desplomaria. La ilustracion jeneral, mas que sus ejércitos numerosos, ha elevado a la cima del poder i del honor al Imperio de Rusia. "Antes que Pedro el Grande diese a la Europa el nuevo espectáculo de que sus vasallos eran hombres"[1], los Sacerdotes rusos acusaban de herejía al hombre que sabia algo mas que leer i escribir: fomentáronse los estudios en todo el Imperio, i esta herejía se convirtió en mérito i poderío. Si las ciencias despedidas de la España buscan domicilio; si se ha observado que vienen haciendo el jiro de oriente a occidente, preparémosles un santuario en el Instituto, de donde partirán al Estado todo, como los radios de un centro a la circunferencia. Las circunstancias no pueden ser mas favorables. Las ciencias, como el bello sexo, siempre estuvieron con gusto i desplegaron sus gracias bajo banderas vencedoras, porque, como observó un erudito[2], en el teatro de la guerra debió el contínuo espectaculo de objetos nuevos, raros, grandes i terribles comunicar viveza i grandiosidad a las ideas: la tolerancia en los trabajos i familiaridad con los peligros, valentía i solidez a los pensamientos; i el conocimiento de jentes diversas, junto con la esperiencia practica de las pasiones i astucias humanas, verdad i profundidad a las sentencias. Las circunstancias, pues, la relijion, la humanidad, la filosofía, la libertad i la Patria, todo clama por el Instituto sabio, pio i filantrópico que vuelve a inaugurarse. ¡Venturoso el que ha podido idear i secundar tan ilustre empresa! Yo anticipo mis fruiciones por sus resultados. Ya veo reproducirse teólogos profundos i escriturarios sublimes, cual nuestro Lacunza; historiadores veraces i agrónomos prolijos, cual nuestro Molina. La Relijion, santa, sin mezcla de fábulas, sin preocupaciones ni prácticas supersticiosas, ostentará sus fundamentos eternos i se sabrá por principios. Las Facultades i las Ciencias, las Artes útiles i las Bellas Artes, la Agricultura i la Industria, la Navegacion i el Comercio van a partir de su seno. Allí las Matemáticas i la Astronomía dispondrán a los jóvenes que quieran imitar a los adalides que hoi honran el pabellon del Estado por tierra i por mar. Me figuro, en fin , a los escojidos maestros del Instituto formando una sociedad literaria, para que la imprenta difunda los conocimientos i haga ver a la Europa que el jenio americano no dehe regularse por lo que fué en tres centurias. "El mas perjudicial de los errores, dice un publicista[3], es limitar lo que puede hacer el hombre por lo que hace cuando se halla degradado i envilecido." Ojalá esto influyera para lograr de esotra parte consoladora de nuestra especie los beneficios de una educacion hasta ahora descuidada. ¡Cuándo se ideará otro igual establecimiento para que nuestras jóvenes, émulas de las Gracias, puedan cultivar su espíritu! El encierro temporal de algunas en un monasterio se halla condenado por la razon i la esperiencia: ¿cómo han de enseñar a vivir en el mundo las que se han echado un velo para no verle? ¿cómo instruirán en los deberes de esposa i madre las que han hecho voto de no serlo? Nadie, creo, desconocerá la influencia de ese sexo sobre las costumbres del nuestro. Las repúblicas de Grecia i Roma le debieron, en la mayor parte, sus costumhres, sus proezas, la ilustracion i el buen gusto. De boca de Aspasia oia máximas de filosofía Sócrates i de política Perícles. La ilustre Comelia doctrinaba en su varonil elocuencia a sus hijos, los Gracos, i el mismo Ciceron estudió los primores del latin en el trato de Lelia i de las Mucias i Licinias.

He manifestado a V. E. los fundamentos con que opino se puede i debe llevar adelante la reunion en los términos acordados; bien que desearia hubiese aquí recursos para sostener el Instituto, sin causar disgustos por la agregacion del Seminario, o que, para acallar cualquiera escrúpulo, se hiciese con la condicion de obtener a su tiempo la aprobacion de su Santidad. Sobre todo V. E., con su acostumbrado acierto, sabrá resolver lo que mas convenga, i disimular los defectos de esta esposicion, dictada con el mejor celo i con la veneracion que protesto a la Iglesia i sus Ministros. —Dios guarde a V. E. muchos años. —Santiago i Febrero 25 de 1819. —Excmo. Señor. —Dr. José AntoJlio Rodriguez[4].


Excmo. Señor:

Por un solemne concordato entre las autoridades civil i eclesiástica, se estableció el Instituto Nacional en union del Seminario en el año de 1813, que fué el cuarto de nuestra libertad. Su interrupcion no le ha quitado el valor que entónces tuvo , ni para reponerlo fué necesaria otra solemnidad que el decreto de V. E.; lo mismo que sucedió con cuantos tribunales, cuerpos i empleados fueron repuestos a su antiguo ejercicio. El Senado estrañó, por lo mismo, la intempestiva jestion del Rector del Seminario; i, no obstante, quiso oir el dictámen de algunos teólogos i canonistas para asegurar mas el suyo, i dar al público una nueva satisfaccion de sus providencias. El que se acompaña a V. E. de los doctores don José Antonio Rodriguez i don Gaspar Marin, no deja el menor motivo de dudar de


  1. Espresion de don José Várgas i Ponce en el Elojio de Alonso el Sabio.
  2. Don Antonio Capmany, Teatro de la Elocuencia Española, tomo I.
  3. Introduccion a las Notas del proyecto de Constitucion para el Estado de Chile.
  4. El dictámen del doctor Rodriguez fué publicado en un fotleto en 8.º por la Imprenta del Gobierno, acompañado de la Introduccion i de las siguientes piezas, que nos ha parecido conveniente no suprimir. —(Nota del Recopilador.)