Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/277

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los indios de Chiloé i los españoles de esa isla a maloquear a los Puelches i Poyas de la otra banda de la cordillera, camino que permitía a los jesuitas visitar i socorrer en toda estacion del año, su mision establecida en el lago de Nahuelhuapi, prefiriéndolo al boquete anterior, tanto por su poca elevacion i su corta estension, como por ser todo terrestre, puesto que por él iban fácilmente en tres dias con mulas cargadas i animales vacunos del Seno de Reloncaví a Nahuelhuapi.—Tambien hace mension de él el padre Falkner en su obra sobre la Patagonia i don Luis de la Cruz en la relacion de su viaje de Concepcion a Buenos Aires.

Testimonios tan irrecusables como los que hemos enumerado no dejan la menor duda acerca de la posibilidad de establecer una via de comunicacion fácil i poco costosa por alguno de los boquetes indicados con este objeto, pues la mayor elevacion que puede dárseles llega apénas a una tercera parte de la que tiene el Uspallata que actualmente une a Santa Rosa i Mendoza, i solo a una cuarta de cualquiera de los pasos de la provincia de Atacama.

Otra de las razones que hacen preferible este punto para establecer una comunicacion entre ambos océanos, es, como ya ántes dijimos, la existencia del caudaloso rio Negro que por su poca desviacion de la línea que debe seguir la ruta proyectada, reune todas las condiciones apetecibles para este objeto. En el primer capítulo, de esta obra se ha tratado ya detalladamente de todo lo concerniente a este rio, i lo único que aquí haremos será dar a conocer algunos otros hechos que apoyan la idea que hemos emitido.—Entre los viajeros que han visitado esta parte del continente americano, dos hai que especialmente se han dedicado a recorrer el rio Negro; Descalzi que en 1833 subió en una goleta hasta el Cholchel, sin que en las 70 leguas que comprendió su escursion, encontrase tropiezo alguno que le impidiese continuar su navegacion, i Villarino que en 1782 alcanzó hasta su confluencia con el Chimehuin, recorriendo otras 80 leguas, que aunque con algunos obstáculos, le fué posible navegar. Finalmente yo en mi última espedicion tuve la fortuna de visitar lo que aquellos intrépidos viajeros no alcanzaron, desde el punto mas occidental a que llegó Villarino hasta el nacimiento del rio Negro en el lago de Nahuelhuapi, comprendiendo en todo unas 75 millas; i si bien es cierto que tropezé con obstáculos sérios que me hicieron naufragar, no creo que ellos ofrezcan dificultades insuperables si se recuerdan los adelantos sorprendentes a que ha llegado el arte en nuestros dias, i las obras verdaderamente impracticables que se han