Página:Viaje en las rejiones septentrionales de la Patagonia.djvu/38

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tenidas por el Gobierno conducen a tierra sus equipajes, un médico reconoce el estado sanitario de los recien llegados, se le distribuye víveres gratis los primeros ocho dias de su llegada, i mas tiempo si realmente han estado en la imposibilidad de escojerse un terreno. En seguida se trasportan por cuenta del Estado personas i bagajes al lugar en donde se encuentra el lote que han escojido. Cuando se hallan ya en posesion de su lote, se distribuyen a cada familia víveres para un año, una yunta de bueyes, una vaca parida, mil libras de trigo i mil libras de papa para sembrar.

Todos esos adelantos hechos al precio corriente, deben ser reembolsados a partir del quinto año por quintas partes, sea en especies o en dinero; ningun interes se les exije por estos adelantos; i si la familia no se encuentra en estado de pagar, en este caso se le concede un nuevo plazo, probada su actividad i dilijencia.

El colono de Llanquihue está exento durante quince años, a contar desde la fundacion de esta colonia, de toda contribucion o servicio. Los socorros de la medicina que podian necesitar los colonos, las escuelas públicas para la instruccion de sus hijos i la asistencia relijiosa, están a cargo del Gobierno. El servicio militar es desconocido, i la policía de seguridad es mantenida por el Estado. El emigrado se naturaliza por el solo hecho de una solicitud dirijida a la Autoridad con este objeto, una vez que se haya establecido en la colonia.

Todas esas condiciones se han llenado legalmente. Así es que en el golfo de Reloncaví, en donde hará diez años no habia sino orillas desiertas, cubiertas de bosques impenetrables, se eleva ahora una bonita ciudad como las de Alemania, con casas de dos i tres pisos, pintadas de varios colores; i en donde no se veia mas seres vivientes que un miserable tablero, vive ahora una poblacion holgada: se ven jugar en las calles, los niños de la Jermania con su rubia cabellera i sus ojos azules, mezclados con otros pequeñuelos, cuyo color mas cobrizo recuerda su oríjen indíjena. El domingo, una orquesta como puesta de cuatro o cinco instrumentos, hace valsar alegres parejas de Wilhems, Karls, con sus Federicas i Catalinas; alemanes i chilenos viven unidos; i un poco mas léjos, en las orillas del lago de Llanquihue, viven felices labradores, que esperan la conclusion del camino entre Puerto Montt i el lago para realizar sus doradas ilusiones.

En el puerto, se trata de construir un muelle para facilitar el embarque i desembarque de los buques que frecuentan la rada, una de