Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino a Sevilla

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
11
PRENDIMIENTO DE ANTOÑITO
EL CAMBORIO EN EL CAMINO
DE SEVILLA
 A Margarita Xirgu


PRENDIMIENTO DE ANTOÑITO
EL CAMBORIO EN EL CAMINO
DE SEVILLA


 ANTONIO Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre
va a Seviila a ver los toros.
Moreno de verde luna
anda despacio y garboso.
Sus empavonados bucles
le brillan entre los ojos.
A la mitad del camino
cortó limones redondos,

y los fué tirando al agua
hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino,
bajo las ramas de un olmo,
guardia civil caminera
lo llevó codo con codo.


 *


 El día se va despacio,
la tarde colgada a un hombro,
dando una larga torera
sobre el mar y los arroyos.
Las aceitunas aguardan
la noche de Capricornio,
y una corta brisa, ecuestre,
salta los montes de plomo.

Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
viene sin vara de mimbre
entre los cinco tricornios.


 —Antonio, ¿quién eres tú?
Si te llamaras Camborio,
hubieras hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie,
ni legitimo Camborio.
¡Se acabaron los gitanos
que iban por el monto solos!
están los viejos cuchillos
tiritando bajo el polvo.


 A las nueve de la noche
lo llevan al calabozo,
mientras los guardias civiles
beben limonada todos.
 Ya las nueve de la noche
le cierran el calabozo,
mientras el cielo reluce
como la grupa de un potro.