Revista del Jardín Zoológico de Buenos Ayres/Tomo I/Una planta nueva de la Flora Argentina (Euphorbia pam­peana)

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UNA PLANTA NUEVA DE LA FLORA ARGENTINA.




Euphorbia pampeana Speg. (n. sp.)


Diag. Tithymalus, Ipecacuanha. Glabra, nana, radice tuberosa ovata v. globosa, caulibus e collo paucis pumilis erectis v. decumbentibus subdichotomis. inferne sæpius denudatis, foliis parvis subcrassiusculis e basi sessili cuneata obovatis, rarius subspatulatis, anticus plus minusve acutatis, ac utrinque pauce irregulariter denticulatis, superioribus elongatis, involucris in dichotomiis supremis terminalibusque breviuscule pedunculatis, turbinatis, lobis triangularibus, subintegris ciliatis, glandulis quatuor tantum evolutis (altera abortiva) viridibus, semidiscoideis, stylis breviusculis ad tertium inferum usque bifidis. capsulis trigonis coccis acute carinatis, caliculi lobis linearibus longiusculis, seminibus subovato-tetragonis laevibus.
Hab. In pratis uliginosis vulgata prope La Plata.

Esta planta es muy difícil de hallar, porque sus tallos, muy peque­ños, permanecen escondidos entre las otras plantas del césped y sólo puede descubrirse por casualidad; florece en los meses de Setiembre y Octubre. Por sus caracteres es muy cercana de la Euphorbia coespitosa Lam. y de la Euphorbia copiapina Ph. de las cuales se diferencia principalmente por los caracteres subrayados del diagnóstico; no puede tampoco confundirse con otras especies provistas de raices tu­berculosas de la misma seccion. Aqui doy la descripción detallada.

La raiz, generalmente, se halla á una profundidad de 1 á 3 centí­metros, en la juventud ovalada, en la parte superior obtusamente re­dondeada, en la inferior alargada en forma de cono, lisa ó con arrugas escamosas reticuladas poco visibles, mas tarde casi globosa (de 1 á 2 centm. de altitud y diámetro) en la parte superior achatada y redon­deada, en la inferior cónico-redondeada, con corteza color de tierra, delgada y muy pegada, llena de grandes y distantes rajaduras casi superficiales reticuladas, generalmente desprovista de raicilla en su superficie, prolongándose en la punta inferior en un eje sencillo (de 3 centm. de largo y de 0.5 á 3 milm. de diámetro) que lleva unas cuan­tas raicillas apenas ramosas alternadas. En el primer año, desde el centro superior del tubérculo, salen de 3 á 5 tallecitos, de los cuales, en el primer invierno, generalmente, queda uno solo, volviéndose leñoso, duro, lleno de cicatrices y de nudos (de 1 á 2 centm. de longitud y de 2 á 5 milim. de grueso), el cual alcanza la superficie del terreno y de él salen los tallos anuales de los años siguientes.

Los tallos anuales y herbáceos, como he dicho, salen de la punta ó de los lados del tronquecillo subterráneo, en número desde 3 hasta 20, al principio erguidos, pero en seguida se doblan en la base, quedando derechos sólo hacia la punta (de 5 á 10 centm. de altura y de 1 milim. de grueso) cilíndricos ó dudosamente exagonales, sin pelos, lisos ó apenas estriados longitudinalmente; en la primavera cubiertos de hojas hasta la base, y en el verano, por lo general, desnudos y llenos de cicatrices en su parte posterior, con internodios bastante largos (de 4 á 10 mlm.), en la base sencillos y en la punta dicótomos. Las hojas de los tallos alternadas, cuyo orden filotáxico es 2/6, son sen­tadas ó apenas pecioladas, casi membranosas, verdes, sin pelos y lisas, trasaovadas, elípticas ó lanceoladas (de 10 á 20 milm. de long. y 4 á 8 mlm. de ancho) en la punta mas ó menos obtusas y con frecuencia presentando una pequeña escotadura, en la base cuneadas, rara vez un poco decurrentes, con el borde en la mayor parte provisto de 6 á 8 dientes, bastante grandes y distanciados por cada lado (con frecuen­cia en los tallos jóvenes las hojas tienen borde entero), de prefoliacion convolutiva, careciendo completamente de estípulas. Las hojas de la inflorescencia son opuestas y lanceoladas, mas agudas, angostas, que las del tallo, disminuyendo el tamaño de abajo hacia arriba. La in­florescencia es, generalmente, dicotómica, rara vez tricotómica ó casi umbelada, dividiéndose las ramitas 3 ó 4 veces, y disminuyendo su longitud en la parte superior.

Los receptáculos se hallan en las bifurcaciones de las ramas de la inflorescencia y en la punta de las últimas ramitas, muy pequeñas (1.5 á 2.5 milm. de largo por 1 á 2 milm. de diámetro) verdes, en for­ma de embudo y llevados por un pedúnculo igual ó mas corto que su longitud, presentando el borde formado por cinco lóbulos pequeños, poco visibles, verdes, triangulares, membranosos, con borde entero provisto de pestañas incoloras y llevando algunas veces también algunos pelitos en su parte dorsal; alternadas con estos cinco lóbulos se hallan 4 glándulas carnosas, horizontales, de la forma de un medio disco, redondeadas hacia la parte interna de la flor, y tronchadas en su borde externo, convexas, verdes, presentando pequeñas asperezas granugientas que le dan aspecto casi aterciopelado, sin pelos ó con algunos po­cos en la parte basal media interna; la quinta glándula, en la mayor parte de los casos, falta ó está representada por un pequeño nudito car­noso. Las paredes del receptáculo son algo córneas y constituyen una pequeña cavidad cónica ó hemisférica que contiene las flores mas­culinas en número de 8 á 10 alternadas con escamas incoloras linea­les, pestañosas en el borde, opuestas á las glándulas y en el centro una flor femenina; dichos receptáculos son proteroginos. Las flores mas­culinas están formadas por un solo estambre sostenido por un pedunculito, al principio corto, pero que pronto se alarga y levanta el estam­bre á fuera del receptáculo, siendo cilíndricos derechos (0,5 á 1,5 milm. long.) incoloros y sin pelos; el filamento es la continuacion del pedunculito con el cual se articula, siendo también incoloro y liso; nunca se alarga (0,5 milm. long.) y lleva en la punta dos anteras que miran hacia la parte exterior del receptáculo, casi globosas, lisas, amarillas y que se abren por una hendija transversal. El pólen es pulverulento, amarillo, y sus granos son globosos, lisos, con tres opérculos (de 30 micrómetros de diámetro). Estas flores masculinas se desarrollan paulatinamente una tras otra, con intervalo de un dia. La flor femenina, como he dicho, se halla en el centro del receptácu­lo del cual sobresale desde temprano, por el desarrollo del pedúnculo, el cual al principio es derecho y después de la fecundacion se encor­va, dejando colgar la flor femenina á un lado del receptáculo, siendo verde, liso y sin pelos. Dicha flor femenina está formada por un cáliz de tres hojuelas angostas y agudas poco visibles, verdes, opuestas á los tres carpelos que forman un ovario casi globoso, apenas triangular, verde, liso, o con unos pelitos muy chicos; en el centro superior del ovario se encuentran tres estilos verdes, soldados sólo en su base y cada uno de los cuales se divide en dos ramas desde su tercera parte inferior; las ramitas son algo hinchadas en su extremidad.

El fruto es una cápsula globosa, algo ovalada, formada por los tres carpelos, bien separados por un surco basal y provistos de un ángulo agudo en el dorso, que en la parte superior llevan unas pocas pesta­ñas; los estilos persisten hasta la madurez. Llegada á la madurez la cápsula (3,5 á 4 milm. diámetro), lo que sucede á los 40 ó cincuenta días después de la fecundacion, se abre violentamente, lanzando las semillas y las piezas de las paredes á regular distancia. Las se­millas se hallan en número de una por cada carpelo, son ovaladas, (1 milm. diámetro) triangulares, achatadas en la parte ventral, con­vexas en la dorsal, sin carúnculas, truncadas en el ápice superior interno, de color ceniciento oscuro, y miradas con el lente aparecen como cenicientas y llenas de pintitas negras muy pequeñas.

Toda la planta, cuando se le hace una herida, deja salir una leche blanca, que al microscopio presenta gránulos de almidón humeriformes (20-30 mlm. mlm. de longitud por 3 á 5 de ancho).


 La Plata, Enero 1º de 1893.

Carlos Spegazzini.