Almagesto: Prefacio

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Edición Clásica, Medieval y del Renacimiento[editar]

Traducido y comentado al inglés por Gerald James Toomer (British Academy) [1].

Prefacio de Gerald J. Toomer[editar]

Una nueva traducción al inglés del Almagesto no necesita apología. Siendo uno de los trabajos más influyentes en la historia, y obra maestra de exposición técnica por sí misma, merece una mayor audiencia de la que puede encontrarse en medio de aquellas capaces de leerse del original. La traducción existente realizada por Robert Catesby Taliaferro [2], es dificultosa de asimilar, como tipo de comentario que uno pudiera hacer, es mejor “pasarla por alto”. La traducción francesa por Nicholas Halma, virtualmente inaccesible, sufre fallas de literatura, particularmente donde el texto es difícil de entender. La otra versión moderna, la traducción alemana de Karl Manitius, es enteramente diferente al nivel de aquellas. Fue realizada por un hombre que ha estudiado el texto e hizo un considerable esfuerzo para la comprensión de los significados en su totalidad y los métodos de Ptolomeo. La he utilizado constantemente por veinte años, y para aquellas (personas) a quienes le es familiar reconocerán cuánta deuda tengo con ella. No obstante, ésta no está libre de errores, y a mi parecer, errores en el significado de las frases en donde deberían ser corregidos. Lo más importante es que uno a la larga debe asumir, con serio interés en la historia, de aquellos que son capaces de leer con facilidad la traducción alemana. He tenido que improvisar en la traducción de Manitius, en parte por el trabajo publicado que realizó, y en parte porque tuve acceso independientemente a muchas evidencias textuales, especialmente en las traducciones arábigas medievales. He hecho un bosquejo atentamente en algunos pasajes donde aclaré que había un error, pero no hice una comparación sistemática entre mi traducción y la suya o con alguna otra versión.

Cada traductor, y especialmente el que trata con un lenguaje antiguo, (se siente) conforme con el dilema de plena confianza sobre el original y al mismo tiempo, que sea comprensible para sus lectores. Mi intención fue que ésta traducción debería servir a aquellos que no conocen el griego, como un substituto del texto (griego), y para aquellos que la toman como ayuda para leerla. En primer lugar esto tiene inevitablemente compromisos. Sobre su integridad, he mantenido muy de cerca los significados y las estructuras del griego, aún en la ocasión donde el vínculo con el inglés era perdido. Pero he sido cortés con las frases enormemente largas de Ptolomeo, (características de la prosa científica Helenística), llevándolas a frases más cortas ajustadas al inglés, y frecuentemente he tenido que substituir símbolos matemáticos, (=, +, etc.), y la presentación simétrica para una exposición retórica continua del texto antiguo. He tenido libertad con los agregados explicativos los cuales son marcados entre corchetes. Por donde fuese, la necesidad me forzó a crear frases para ser legible, dando una traducción literal al pie de página. [3]

Este tratado podría haber sido un libro aún mayor del presente si hubiera brindado un completo comentario histórico y técnico sobre el Almagesto. Afortunadamente dos trabajos recientes, el de Otto Neugebauer Lowe (HAMA) y el de Olaf Pedersen, son excelentes guías para el contenido técnico, y sus formalidades son también consideradas como ayuda en numerosos problemas históricos los cuales aparecen en él (tratado). Por lo tanto, tuve que realizar un comentario sobre los puntos detallados en las notas al pie de página, (referidos a los trabajos de los tratados expuestos arriba) y una introducción dando la mínima información necesaria para entender y usar tal traducción.

En el transcurso de la traducción he re-calculado todos los resultados numéricos del texto, y en todas las tablas (más tarde por medio de programas de computación). El propósito principal de esto fue detectar errores del escriba (en los que he sido moderadamente cuidadoso). Pero mis cálculos han revelado incidentalmente un número de cálculos erróneos o distorsiones cometidas por el propio Ptolomeo. Están comprendidos en los resultados por redondeo y en el proceso de cálculo, donde son ignorados y listando algunos miles de pequeños resultados precisos los cuales los he hallado con las modernas ayudas mecánicas, y pude invocar una frase sardónica de Ptolomeo: “exactitud puntillosa sobre pequeños valores es un signo de inútil presunción a veces bastante cercano a la verdad”. De cualquier modo, he anotado cada error de cálculo en las cantidades considerables, y también en aquellos casos donde los errores por redondeo no eran al azar, sino vistos más adelante como resultados “depurados”. Espero que esto desprenda alguna luz sobre el problema del estudio de la obra de Ptolomeo (computacional y observacional) en orden de presentar una apariencia de rigor en su tratado teórico sobre el cual él nunca podría haber hallado con su experiencia en aquellos días. El problema es interesante el cual merece una discusión informal y crítica. Desafortunadamente el libro reciente sobre este tema, el de R. R. Newton, no brinda nada sobre ésta cuestión, más bien el tema tiende a darlo completamente al descrédito. La única discusión detallada e interesante es la de Britton (1). [4] De cualquier modo, está confinada a un tipo de observaciones certeras. Mis propias inferencias en los cálculos tienden a confirmar las conclusiones de Britton acerca de la naturaleza y del propósito de la manipulación de datos de Ptolomeo.

Este libro está bastante en deuda por la ayuda de numerosas personas e instituciones, las cuales agradezco aquí. La Biblioteca Nacional de París, la Biblioteca Apostólica Vaticana y la Biblioteca de El Escorial, me han provisto de microfilmes de varios manuscritos griegos y árabes del Almagesto (ver en la Introducción “La Traducción”). Agradezco a mi colega, David Pingree, Prof. Dr. Fuat Sezgin y Prof. Dr. Paul Kunitzsch por proveerme con otros microfilmes y fotocopias las cuales he utilizado. El Sr. Colin Haycraft no sólo me dio el coraje necesario para embarcarme en el proyecto, lo cual lo he hecho por largo tiempo, sino también por la paciencia en las repetidas repasadas hasta que el libro estuviera listo para ser publicado. Cuando B. R. Goldstein, quien ya estaba comprometido en preparar la versión en inglés del Almagesto, escuchó que yo había decidido en hacer su traducción, generosamente abandonó el proyecto y me facilitó sus materiales. Estoy adeudado con esto y con él acerca del formato y de la notación. Mi alumno, Don Edwards, detectó un número de deslices y errores en mi versión preliminar, y realizó algunas correcciones necesarias en la comparación de la traducción con el texto griego. Michele Wilson dibujó la Fig. F para mí. Janet Sachs proveyó su invaluable ayuda en la preparación de la tipografía para la publicación eliminando numerosos errores. Muchas de mis notas al pie de página, acerca de la dificultad de los problemas, han sido influenciadas por Noel Swerdlow en mis discusiones.

Al tratar de “desenredar” en cualquier lugar alguna frase con sus contribuciones, con gracias registré los estímulos que él me ha dado a mis pensamientos. Nigel G. Wilson respondió a mis preguntas en los puntos de paleografía griega y se desvió de su trabajo para examinar los manuscritos ante mi requerimiento. Mi colega, A. J. Sachs, me brindó el beneficio de su experiencia "sin rival" en varios puntos de la astronomía Babilónica y de la historia Mesopotámica. A mi colega Neugebauer, más de lo que puedo expresar aquí. Déjenme sólo decir que éste fue quien me introdujo por primera vez en el Almagesto hace más de veinte años atrás, y que sus propias investigaciones sobre él (solo parte de las que han sido publicadas en su monumental “History of Ancient Mathematical Astronomy”), han sido invaluables para mí como ayuda y como modelo, y muchos reconocerán sus trabajos en varios de los diagramas suplementarios. Como inadecuada referencia dedico este libro a él.

Providence, 1982

Gerald James Toomer.

Traducción al Español[editar]

Traducido al español desde la versión de G. J. Toomer por Fernando Tomás de Gorocica [5]. He agregado en las notas al pie de página, donde fuese, unas descripciones y tablas con datos más la carta celeste correspondiente a la fecha de la observación, generados con un software astronómico propio. También unos capítulos al final de la obra: Tabla Cronológica de las Observaciones, Astrónomos en el Almagesto y Sistema Ptolemaico o Sistema Geocéntrico. Resumen.

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Notas de referencia[editar]

  1. Gerald James Toomer, inicialmente prelector de E. P. Warren en “Clásicas” del Colegio Corpus Christi, Oxford, es Profesor de “Historia de las Matemáticas” en la Universidad de Brown (1984).
  2. Ver la Bibliografía para más referencias de este punto o de cualquier otro.
  3. Los pie de página (notas de referencia) del traductor al inglés los trasladé al final de cada capítulo del libro. Nota del traductor al español.
  4. Es una pena que nunca haya sido publicada formalmente. Está disponible en Copia Xerox en la Universidad Internacional de Microfilms, Ann Arbor, Michigan 48106.
  5. Fernando Tomás de Gorocica (n. 1962, Buenos Aires), Licenciado en Sistemas (UB) y Astrónomo Amateur.
    En el transcurso de la traducción utilicé softwares de aplicación: MS-Word, MS-Excel y MS-Paint.
    Para calcular las fechas y las horas de las observaciones realizadas por Hiparco, Ptolomeo y otros, utilicé mi software de aplicación "M1 Sistema Astronómico".
    Traducción realizada desde el 26.04.1999 hasta el 07.08.2000.
    Belgrano, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina.
    Contactar con el traductor al español en la página de discusión del usuario, o bien en la página de discusión del artículo (Almagesto).
    EDITORIAL DUCKWORTH. Permisos y Traducciones:
    Sr. David Marsahll, Londres. Reino Unido.
    Email: david@duckworth-publishers.co.uk
    Web: http://ducknet.co.uk/
    Traducción al español no autorizada por el traductor al inglés (Gerald James Toomer).