Informe de Rocamora sobre Entre Ríos (11 de agosto de 1782)

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Esta página forma parte de los Documentos históricos contenidos en Wikisource.


El Paraná es un pedazo de tierra frondosísimo, que tiene al poniente el río del mismo nombre, y al levante el Nogoyá. Su cabeza inmediata es su Bajada, villa situada de esta parte de aquel río; —su extensión á lo largo es como de 26 leguas hasta la punta del Palmar, donde empieza á formarse Nogoyá, y por aquí queda completamente abierto con las avenidas á Montiel y á Corrientes. Su mayor anchura, que es abajo, aseguran prácticos del terreno que no pasa de 14 ó 16 leguas. Por aquí se rompe el Paraná la mayor porción, con el agregado de Grande, baja siempre al Oeste, torciendo luego como á buscar á Buenos Aires y el Río de la Plata, en que desagua no lejos de las Conchas; y la menor, con el de Paraná Chico, después de caracolear seis ú ocho leguas, sube casi derecho al Sur, cerrando los partidos del mismo Paraná, Nogoyá, Gualeguay, cuyas aguas recibe, y parte de Gualeguaychú hasta el Ibicuí, desde donde baja también al Oeste á desembocar en el Uruguay.

La gente del Paraná es en lo general robusta, honrada y muy á propósito para todo.

Se halla bien establecido y bastante poblado este partido.

Asegúrase que pasó de 700 personas el número de las que cumplieron este año con el precepto 4° en la Bajada.

Está al mando de un sargento mayor de Policía.

El Nogoyá, arroyo profundo, encajonado, pantanoso en toda su extensión, y cubierto por una y otra parte de maleza hacia su fin impenetrable, corre al Sur desde las puntas del Palmar, que dije le origina, el espacio de 26 á 28 leguas, y volviendo un poco al Oeste, desemboca en el Paraná Chico, en cuya confluencia forma barra, que imposibilita su entrada á todo bastimento de algún porte.

Los habitantes de este lugar, que realmente divide los partidos del Paraná y Gualeguay, no quieren entenderse ni unos ni otros.

Nogoyá arriba, Nogoyá abajo; de esta y de la otra parte, son sus denominaciones, y así se conocen en la práctica.

Nogoyá abajo, de uno y otro lado, es desierto, pero escabroso: Nogoyá arriba, por el lado occidental es, como todo el Paraná, en extremo fértil: y á esta causa debe el que se halle tan poblada toda su ribera.

Es una continuación de estancias hasta seis ú ocho leguas más allá de lo que llaman el "Pueblito."

Nogoyá de esta parte oriental, comprende el mismo arroyo hasta el del Clé, anchura como de doce leguas muy á propósito también desde que no alcanzan los derrames del Clé; pero no se halla, ni con mucho, tan poblada como la otra parte.

La gente de Nogoyá es en lo general muy honrada y laboriosa.

Se vén sus estancias llenas de chiquillos. No consienten malhechores contra lo general del país.

En tres ocasiones que perseguí agresores, se aprendieron por la eficacia de su auxilio personal, de caballos, y actividad con que ayudaron las partidas. Merecen ser recomendados por buenos.

Paralelo al Nogoyá, corre Norte à Sud el río Gualeguay Grande—y entre ellos se forma una rinconada en su mayor anchura S. O. como 18 leguas, que tercia el arroyo del Clé, con igual curso que los otros.

La larga extensión poblada será casi la misma, pero el terreno se dilata por el Norte con los cerrados montes de Montiel, dirección de Corrientes, poco seguido en el día por desierto y expuesto.

Todo el espacio comprendido se conoce con el nombre de Gualeguay; pero aquí se distingue: las 12 leguas occidentales del Nogoyá al Clé, se llaman Nogoyá de que antes hablé, y las seis leguas orientales encerradas entre el mismo Clé y el Gualeguay se conocen rigurosamente por su nombre.

Es el Clé un arroyo continuo, de poca caja y curso largo, que inunda en tiempo de lluvia las tierras bajas inmediatas, y perdiendo su curso se derrama hacia Nogoyá en bañados que desaguan en el Paraná Chico é inutilizan siempre un terreno de 7 à 8 leguas, que es inaccesible, casi, en invierno por las aguas, y en verano poco transitable aún á los animales menos fieros por pantanoso, y ser madriguera general de tigres en sus grandes pajonales.

El pedazo señalado propiamente por Gualeguay se distribuye en seis pagos, cuyo número de ranchos y cabezas de familias da término en el estado.

Las cuchillas una de ellas, es una pequeña altura, que desde el río Gualeguay se prolonga casi á las cabezas de Nogoyá por el Norte y por el Sud Oeste: el Albardón del Clé es otra altura que en semicírculo desde este arroyo al propio río abraza una llanura de 8 á 10 leguas, fertilísima en pastos, que permanece excelente para trigos, sobresaliente para maíz, y especialmente para porotos y zapallos, que son las únicas semillas que hasta ahora con mucha limitación y extremo abandono, enterró la lluvia, ó corta facultad de estas gentes.

Desde aquella cuchilla, subiendo las aguas del Gualeguay son tierras mas altas, no tan abundantes de pastos y secas, motivos porque el ganado, particularmente en verano, se baja á la llanura y á la costa, y motivo también de que se hayan poblado en los parajes de Arrecife y de Jacinta, los que, ó no cupieron por abajo ó quieren vivir en sus anchas.

Del Albardón del Clé, bajando el Gualeguay, sigue la costa como 4 leguas, hasta en frente de la calera de Hormaechea; poco poblada, porque los derrames de las crecientes del río inundan á veces esta orilla, que se dilata de dos á tres leguas mas abajo, paradero general de las haciendas por la excesiva fertilidad de sus pastos é inundación del río, que después de voltear muy pocas leguas, entra en el Paraná Chico, navegable como lo es hasta el extremo casi del Pago del Habrá y puerto que dicen de Santa-Fé, último donde, á río lleno, llegan las lanchas de comercio.

La gente de este partido es un mixto del derrame general de todas partes; con todo son dóciles, sus facultades son muy limitadas; hay pocas con alguna comodidad, los más son miserables;— pero no es extraño: es población moderna, y no obstante que las continuas amenazas con que se han querido espeler los han tenido sin arraigarse, se vé continuamente en su vecindario.

A corta distancia del nacimiento del río Gualeguay Grande entre Corrientes y Misiones, tiene también su emanación Gualeguay Chico — ó Gualeguaychú; —y siguiendo ambos un curso uniforme: — primero pajonales y después, cuchilla por medio, hacen una lengua de tierra ancha, á proporción que el Gualeguaychú se retira más al Sud, buscando al Uruguay en el que se desagua navegable.

Este terreno, estrecho en su principio, en medio como de 16 leguas, y en su fin como de 24, es el partido de Gualeguaychú, y con bastante intervalo, casi lo cruzan diagonalmente por arriba el Ñancay, que por abajo se corta en lago y con mas de 60 vueltas en diez ó doce leguas, que es todo su curso, entra también navegable en el Uruguay.

Este partido está tan poblado como prevengo al pié: — Su fuerza es con capilla al centro, hasta donde llegan las embarcaciones.

Los pastos son muy abundantes aunque dicen que no de igual bondad á los de Gualeguay.

El vecindario (sobre el estado actual del partido), nunca será más numeroso: — comprimido por arriba y por abajo, con dos ó tres hacendados no le permiten dilatarse.

En esta parte inferior de Gualeguaychú, á un palmo ó dos de excavación, y también superficialmente, se encuentra con prodigiosa abundancia conchilla suelta en masa, y creo único material de su especie en este dominio que fomentaba las caleras de Chirif, Wright y Hormaechea y producía bastante esta industria.

La gente y facultades de este partido son, como se dijo, de Gualeguay; uno y otro se mandan por sus respectivos jueces, con dependencia de Buenos Aires.

Corriendo con igual dirección que los antecedentes, baja de Misiones caudaloso el río Uruguay, y deja á Gualeguaychú un espacio de 18 leguas medidas.

Los arroyos de Cupalén, Tala, China, Vera, Córdoba ó Flores, Perucho y Palmar, originados de sus cuchillas, cortan aquel intermedio, y precediendo al Uruguay forman con él rinconadas de su nombre.

Expulsadas veinte y tres familias, (á fines de 1771 ó principios de 1772) no sé por qué ni con qué razón, pero con fuerza, que se hallaban bien situadas en Gualeguaychú, entre Gualeyán y el Gato, pasaron á ocupar esta costa del Uruguay, hasta ahora solo poblada con solo dos ó tres estancias, que se hallaban entre el Cupalén y el Tala, y se establecieron en la rinconada que forman este último arroyo con el de la China, frente al río.

La bondad esquisita de esta tierra feliz aumentó el vecindario, y no pudiendo contenerse en la rinconada, pasó á acomodarse de la otra parte, entre el mismo arroyo de la China y el de Vera, y de allí sucesivamente hasta los puestos medios de Misiones; pero como la primitiva y más fuerte población es la de aquel arroyo, toda la prolongación de este vecindario sobre la costa, se entiende que está sujeta al Juzgado particular del arroyo de la China, con dependencia solo de Buenos Aires.

Todo contribuye á fomentar admirablemente este partido, — muchas rinconadas para contener los ganados, y las excelentes aguas y comunicación del Uruguay: pero quiere la desgracia que hasta allí se les persiga; dos veces se les ha querido expulsar; — y en el día viven con el desconsuelo de haber visto medir el mejor terreno de su posesión: bien que parece que ha habido moratoria. Esto, no obstante, esperan otro golpe.

Siendo los pastos de este dominio el mas solicitado recurso de sus habitantes, aquel suelo será más á propósito para poblarse porque más abunda de ellos; evidenciaré el nutrimiento de la tierra, y puede bien creerse que la que lleva pastos ó sazón no será ingrata á las semillas generales que se le confien, si no hay oposición en la atmósfera.

Aquí la hacen feliz un cielo sereno y un aire, aunque cargado, que no es perjucial.

La humedad que comunica el continuo curso de los ríos y arroyos hace que no se advierta mucho la escasez de las nubes. Terreno tan extenso, con tales ventajas, es muy apreciable.

Dedos años á esta parte empezaron á sembrar con fuerza los del arroyo de la China, no mucho antes los de Gualeguaychú y Gualeguay, y á todos correspondió el efecto de las causas generales que determiné.

No obstante lo moderno de estas poblaciones, considerada aquella fertilidad justamente admirable, parece que el ganado vacuno debería cubrir sus campos, y no es así, pero no es defecto de fecundidad apenas se mata en tiempo vaca ó vaquillona, sin concepto; las continuas arreadas por millares á los pueblos Guaraníes y las faenas establecidas para la saca de grasa, á que comunmente se destinan las vacas mas lozanas, son las causas que atrasan su propagación mas numerosa.

Creo que una y otra salida debería limitarse, hasta que la abundancia llenara los partidos: muy pocos años bastarían.

Lo que en aquella especie mas necesaria se vó de moderado se nota de exceso en las bagualadas, que aunque comunes en las dependencias del Río de la Plata, las que hay entre esos arroyos, por su prodigiosa abundancia, por dóciles y gallardas, considero también que es un recurso general que la Providencia depositó también en ella para acomodo y utilidad de sus vecinos.

Aquerenciadas entre fértiles pastos y copiosas aguas permanentes no tienen á donde retirarse á fuerza de correrlas de continuo se han vuelto ya casi domésticas.

Las más de las caballadas que bajan esa playa con el nombre de Santa-Fé, son de esta; que sacan, doman, castran y enfrenan en término de un mes; á Misiones es igualmente la salida, y mucho más la utilidad de este ganado.

Si como son hábiles y tienen facilidad estas gentes para la maniobra, tuvieran continua aplicación, ninguno de ellos carecería de la posesión de estos animales. Saben cogerlos para el marchante ó patrón que les paga el día; saben por siete pesos, en general que de conchavo seles paga por mes, dar, al fin de cada uno, ocho ó diez caballos de freno; — y los más de los que saben hacer todo esto, apenas tienen un caballo propio para montar!

Casi todo el consumo de leña en Buenos Aires, postería, maderaje, corte y alguna tirantería, es transacción de estos pueblos, y un recurso que igualmente creo general y como ineficaz para el fomento de sus vecindarios.—Aquí se agregan algunas producciones menores que, promovidas, no dejarían de contribuir al mismo aumento.

La gramilla es común y abundante en todos estos ríos; aunque aquí luego la pagan los pulperos á 14 reales—como es entretenimientro prolijo, apenas hay alguno que no se dedica á recogerla.

La raíz de tintura es solo en las inmediaciones del río de Gualeguaychú (departamento), que dije hablando de los partidos; el último ingreso no es despreciable.

El ganado de lana, en medio que es renglón muy útil, que se lleva á Misiones y que aquí, con particularidad en el Paraná, hacen algunos tejidos, se mira con extremo abandono, pero cuidando de él sería interesante.

Finalmente, para todo hay disposición en estos partidos, si se ponen en manos que precise, anime y estimule con justicia, con dulzura y con tezón.

Gualeguay Grande, Agosto 11 de 1782.

TOMÁS DE ROCAMORA

PADRÓN DE ENTRE-RIOS

  • PARTIDOS-PADRON DE BLANCOS-cabezas de Ranchos-Hombres para las armas
  • Paraná (1)
  • Nogoyá-De esta parte-21-33
  • Nogoyá-De la otra con el pueblito-49-62
  • Nogoyá-Arroyo D Cristóbal (allí mismo)-13-18
  • Gualeguay Grande-Albardón-19-20
  • Gualeguay Grande-Capilla Vieja-19-18
  • Gualeguay Grande-Habra-20-17
  • Gualeguay Grande-Cuchilla-19-22
  • Gualeguay Grande-Arrecife-21-22
  • Gualeguay Grande-Jacinta-10-10
  • Gualeguaychú-Total del vecindario y jente para las armas-48-48
  • Arroyo de la China-Gran rinconada hacia la confluencia de Gualeguaychú y Uruguay, poseída por el Dr. García, con 4 Estancias y capataces esclavos y un blanco."-7
  • Arroyo de la China- Rinc. entre Cupalen y Osuna-2-2
  • Arroyo de la China- Id. id. Osuna y Tala-7-5
  • Arroyo de la China- Id. id. Tala y China-19-13
  • Arroyo de la China- Id. id. China y Vera-27-25
  • Arroyo de la China- Id. id. Vera y Flores-2-2
  • Arroyo de la China- Id. id. Flores y Perucho-l2-9
  • Arroyo de la China- Id. id. Perucho y Palmar-7-8
  • Arroyo de la China- Id. id. Palmar y Puestos de Misiones-5-3
  • Total general-320-344

(1) Pasan de 700 personas el número de las que cumplieron este año con el precepto 1° en la Bajada; que además de las casas o ranchos de blancos que expresa este resumen, se hallaban en los mismos partidos.