La Odisea (Antonio de Gironella)/Canto Duodécimo

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
La Odisea (1851) de Homero
traducción de Antonio de Gironella




CANTO DUODÉCIMO.





SILA Y CARIBDIS.


 Pasado ya el océano, llegamos[1]
Al ancho mar y dimos fondo en Ea,
Donde la Aurora tiene su palacio

Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/252 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/253 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/254 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/255 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/256 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/257 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/258 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/259 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/260 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/261 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/262 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/263 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/264 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/265 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/266 Página:La Odisea (Antonio de Gironella).pdf/267

Con las manos suplir procuro el remo:
¡Júpiter esta vez no quiso, al menos,
Que reparara en mí Sila espantosa,
Pues la muerte en su garra era precisa.
 Fuí portentosamente nueve dias
Corriendo de las olas al capricho;
Mas, en la noche décima los Dioses
A la isla de Oygía me llevaron,
Morada de Calipso, que piadosa
Me acogió, socorriéndome benigna...
¿Mas, para qué deciros todavía
Lo que al rey y á la reina ayer contara?
Tanta repeticícn fuera prolija.»





  1. Este canto es de una riqueza descriptiva é ímitativa difícil de superar. Solo en él la proteccion divina no menoscaba el mérito del hombre como en todo lo demas del autor, que siempre posterga á sus héroes haciéndolos esclavos de la inspiracion celeste. Ulises es aquí tan desgraciado, sufre tanto, que aunque su