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carlos r. darwin.

los pretendan; y estos últimos son arrastrados por la competencia á la rivalidad y á la lucha consiguiente.

Pueden producirse iguales efectos, sin que exista ninguna desproporcion numérica entre los individuos de cada sexo. Basta para ello que algunas costumbres ó hábitos especiales produzcan una escasez, que podríamos llamar artificial, de los individuos de un sexo con relacion á los de otro. Así vemos, por ejemplo, que el gallo, y la mayoría de los machos de las gallináceas, tienen la costumbre de formarse un verdadero harem. De esto resulta que si el número de hembras no excede con mucho al de los machos, no lodos estos encontrarán con quien aparearse. Por lo tanto, podrá y deberá intervenir necesariamente en tal caso la seleccion sexual. La poligamia es en los animales un hecho muy general, cuya consecuencia inmediata es la de producir una disminucion artificial en el número de hembras, que serán acaparadas por los machos preferidos, con exclusion de los demás.

Toda teoría sobre el orígen de las especies, que haga intervenir la influencia de la seleccion sexual, deberá ir precedida de una especie de censo numérico de los individuos machos y hembras en la mayor parte posible de especies.

Es incontestable que en la raza humana nacen por término medio más varones que hembras. Con todo, la proporcion varia segun los países, y hasta en una misma region influyen en ella circunstancias aun no conocidas. Presenta singularidades inexplicables todavía: en Europa, el exceso de los nacimientos de varones sobre el de hembras es mucho menor en los hijos naturales que en los legítimos; aun más, en un mismo país parece que los judíos engendran más hijos varones que los cristianos. En Livonia la proporcion entre los nacimientos de varones y hembras, es de 120 por 100 entre los judíos y sólo de 104 por 100 entre los cristianos. Sin duda habrá en ello una influencia de raza, persistente como el tipo de la fisionomía, á pesar de un transcurso de muchos siglos de comunidad de costumbres con las razas europeas.