Página:Ensayo sobre el hombre (1821).djvu/30

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cuerpo y del alma. Todos tienen su atractivo; pero no atraen todos igualmente. Los objetos, según sus diferencias, hieren nuestros diferentes sentidos, y de aquí viene que se inflaman mas ó menos las diferentes pasiones, según la debilidad ó fuerza de la organizacion de ellos; y de aqui viene frecuentemente que dominando el pecho una pasion, absorve ó se traga todas las demas como la serpiente de Aaron.

A la manera que tal vez recibe el hombre en el momento de respirar el principio oculto de la muerte, y que la enfermedad naciente, que á la larga le ha de rendir, va acrecentándose á medida que él crece y se fortifica con sus mismas fuerzas, asi también la enfermedad del alma, infundida y mezclada con su verdadera substancia, llega á hacerse la pasion dominante. Cada humor vital de los que han de nutriré! todo bien pronto corre hácia esta parte asi del alma como del cuerpo; y todo lo que enardece al corazon ó exalta la cabeza, como lo que despeja el entendimiento y desarrolla sus funciones, lo acomoda la imaginacion á su arte peligroso, y lo echa todo sobre la parte flaca.

La naturaleza es su madre, y el hábito su nodriza: el ingenio, el espíritu y el talento no hacen mas que empeorarla.