Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/175

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ministro, Didáceo Muro, el ilustre profesor Gutiérrez de Toledo, primo del rey, el siciliano Antonio Blaniardo, mas conocido por el nombre romano de Flaminius, su compatriota Lucio Marineo, Villa Scandino, primer catedrático de derecho canónico, Pedro Pontea, suplente de derecho civil, y conocido del P. Marchena, el matemático Juan Scribá, que trocó el compás por una embajada, el doctor Gaspar Torella de Valencia, mas tarde médico de dos papas y que, queriendo luego curar las almas como habia curado los cuerpos, murió de obispo de Santa Justa, el valetudinario portugués Arias, catedrático de literatura griega, y el primer maestro de teolojia del colejio de San Estéban, Fr. Diego de Deza, cuya ciencia y piedad gozaban de igual fama fuera, que dentro del convento, del cual era la gloria despues de haber sido el discípulo, y á cuyo alrededor se agrupaba lo mas escojido de la escuela.

Preciso es conocer que en aquel congreso el auditorio no fué menos imponente que los jueces; pues tenia otro tanto saber y mas independencia.

Ya dijimos cuan desfavorable era al proyecto Talavera: ahora añadiremos que, su asesor don Rodrigo de Maldonado participaba de las mismas ideas, y que los vocales, como jeneralmente sucede en casos análogos, estaban bajo la influencia del presidente, y antes de la primera sesion prevenidos ya contra lo que iba á discutirse, y el que venia á defenderlo, considerándolo todos como un orgulloso, que pretendia descubrir una cosa en que no pensó jamás ningún jeógrafo; deduciendo de aquí que se creia superior á cuantos le precedieron. Tambien su cualidad de estranjero era una circunstancia agravante, y que no constituia el menor de sus defectos.

Con la cabeza erguida y el corazón tranquilo compareció Colon ante la audiencia; á pesar de la mucha distancia que lo separaba de su modo de pensar. Porque al par que los unos estaban firmemente persuadidos de