Página:Historia de Cristóbal Colon y de sus viajes - Tomo I (1858).djvu/216

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de los tres buques, la carabela Niña, cuyo solo nombre demuestra su pequeñez, y que iba provista no mas que de velas latinas como las barcas pescadoras, se vió, á consecuencia de un siniestro, en la necesidad de recibir á su bordo cincuenta y seis individuos, con sus equipajes, multitud de muestras de diversos productos, una sobrecarga de artilleria, y parte de los aparejos y jarcia de la Santa Maria, sin que por eso sumerjiera notablemente su línea de flotacion. El mismo Colon dijo, que podia llevar todavia cien personas mas.[1]

 Aunque no tenian corrida la cubierta las carabelas, como la popa y la proa eran muy levantadas, soportaban sólidos castillos, que servian para los combates, y las igualaban á los bajeles de alto bordo.[2] Las medianas contaban cuatro palos y seis anclas; el primero á proa con vela cuadrada, superada de un trinquete de gávia, y los demas con velámen latino. En las grandes, el aparejo del palo mayor y trinquete estaba hecho para velas cuadradas, y por medio de otros dos con latina se obtenia toda clase de evoluciones, andando con buen tiempo sobre dos leguas y media por hora.[3]

 La Santa Maria con cubierta de popa á proa llevaba dos palos con vela cuadrada, y dos con latina, y sobre la cuadrada del mayor dos arrastraderas. Sabemos que durante el viaje se emplearon en el palo de mesana, la cebadera y el treo, lo que implicaba masteleros y obenques, y un sistema de aparejo muy complicado. Podremos señalar tambien sus dimensiones aproximadamente. Su lancha media treinta pies de largo, y segun lo establecido entónces en la construccion naval, la relacion de la chalupa con la carabela dá

  1. Colon á bordo de la Niña amenazó al gobernador portugues Castañeda con quitarle un ciento de los suyos, y llevarlos á Castilla. Diario, Mártes 19 de Febrero de 1493.
  2. ”De alto bordo entre naos, galeones, et caravellas.” Fernam Mendez Pinto. Peregrinaciones, cap. XII.
  3. A. Jal. Arqueolojia naval, t. II. p. 237.