Página:La Eneida de Virgilio.djvu/24

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Y el palacio tambien del gran Congreso.
Se ahonda el puerto, del teatro admiten
Altas columnas con profundo escenio;
Honor eterno de la edad futura.
Cual en dia de estio el campo ameno
Con la abeja económica resuena,
El nectar de las flores recogiendo;
Y las unas reciben el tesoro
Que otras guardan al punto en el secreto,
Ahuyentando los zánganos ociosos,
Formando escuadra el batallon guerrero,
Oliendo el thimo con la miel dorada.
== « ¡Dichosos, clama Eneas, los que vieron
« Alzar los muros de la Ciudad nueva! »
Y de la espesa nube bien cubiertos
Avanzan ¡Oh prodigio! sin ser vistos.
Hay un sombrío bosque en medio al Pueblo,
Donde los Penos un asilo hallaron;
Y allí cavando, de un bridon guerrero,
Encuentra Dido la orgullosa testa
Que muestra de Cartago el hado cierto,
De riqueza y valor que Juno ostenta,
Allí elevara Dido un alto templo
Que relucía con metal brillante,
Y gira sobre el bronce el gozne fiero.
Los héroes desterrando sus pesares
En la fortuna fían sin recelo,
Por que admirando las soberbias obras
Maravillas del arte y sus esfuerzos,
Allí muda pintura retrataba
Combates que han llenado el universo;
Allí Priamo estaba y los Atridas