Página:Las siete tragedias de Sófocles - Biblioteca Clásica - CCXLVII (1921).pdf/14

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PRÓLOGO

estas palabras: «Ya se han cumplido las maldiciones...»

Se ignora la fecha de la representación de esta tragedia

En el Edipo, rey, se cumple la profecía del oráculo por encima de la voluntad humana, o mejor, ésta se manifiesta decidida y enérgica en Edipo, el héroe de la tragedia, para subvenir al cumplimiento de aquélla. Hay pasajes en esta obra que hacen pensar en la maldición de Caín, como si la leyenda de la familia de Edipo fuera recuerdo de una raza maldita, condenada a desaparecer y que de hecho se extingue en la Antígona.

No creo tengan razón los críticos que han censurado algunos pasajes de esta tragedia. La falta de entereza que notan en el adivino Tiresias, quien se presenta a Edipo con la determinación de no revelarle el secreto que ha guardado durante diez у seis años, y a pesar de esto se lo revela al verse insultado por él, conduce al desenlace de la obra. Las profecías estaban por encima de los mortales, fueran o no adivinos.—Si Creonte reprende a los personajes del coro (pág. 139), no


    quísima y perdura aún en parte del vulgo. En la India antigua, el brahmán que se creía ofendido no tenía necesidad de acudir al poder secular para que lo defendiese, pues debía hacerlo él valiéndose de sus propias armas, que no eran más que maldiciones y fórmulas mágicas. (Véase Código de Manú, XI, 31, 32 y 33.) La maldición era el poder del desyalido contra la fuerza bruta, y los dioses, según se creía, se encargaban de darle cumplimiento.