Página:Mensaje presidencial del 21 de mayo de 2010.pdf/40

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político u origen social, poniendo fin a la cultura de la burocracia, cuoteos, pitutos y operadores políticos, y reemplazándola por la cultura del emprendimiento, la transparencia, el resultado y la eficiencia, al servicio de nuestros ciudadanos.

Adicionalmente, y dada la incompetencia e irresponsabilidad demostrada por la ONEMI durante la última catástrofe, crearemos la Agencia Nacional de Emergencia, cuya función principal será la de establecer un sistema eficaz de prevención, alerta temprana y ayuda a las víctimas frente a catástrofes naturales como terremotos, maremotos, inundaciones, aluviones y erupciones volcánicas. Para esta reestructuración hemos recibido asesoría técnica de las oficinas de emergencia de países de alto desarrollo.

Finalmente, crearemos la Agencia de Calidad de las Políticas Públicas, que tendrá un carácter autónomo e independiente.

En materia de fomento y protección de los derechos humanos, tenemos mucho camino por recorrer para crear una verdadera cultura de respeto a la dignidad de las personas.

Respecto de las graves e injustificables violaciones a los derechos humanos ocurridas en el pasado, seguiremos avanzando en la búsqueda de la verdad, la justicia y la reconciliación entre los chilenos.

Asimismo, avanzaremos en adecuar nuestras instituciones y legislación interna al derecho humanitario internacional, y promoveremos una política de difusión permanente de los derechos humanos, para fortalecer su mejor conocimiento y valoración en nuestra sociedad.

Igualmente, avanzaremos en garantizar la libertad de culto e igualdad religiosa y colaborar con las iglesias en sus acciones de bien público.

Hoy tengo la satisfacción de anunciar que el gobierno ha resuelto los problemas de naturaleza presupuestaria y jurídica para que, en las próximas semanas, el Instituto de Derechos Humanos, inicie sus trascendentes tareas.

Chile tiene muchas razones para estar orgulloso por la forma cómo nos ven desde el exterior. Así lo he comprobado en cada uno de mis viajes al extranjero.

Gracias a una innovadora y audaz apertura económica, iniciada hace casi tres décadas, y a los fundamentales avances en materia de reinserción de Chile bajo los gobiernos de la Concertación, nuestro país goza hoy de un muy merecido prestigio internacional, por su estabilidad democrática, su solidez institucional y su paz social. Tenemos Tratados de Libre Comercio con 56 países, y próximamente firmaremos uno nuevo con Malasia y otro con Vietnam.